Un grupo de sacerdotes de la santería cubana realizó este domingo una ceremonia religiosa en La Habana para pedir paz, salud y protección espiritual ante un año que, según sus creencias, estará marcado por conflictos, enfermedades y tensiones sociales.
La ceremonia comenzó al pie de un frondoso árbol de mango, donde se colocaron ofrendas animales y se elevaron cantos tradicionales en lengua yoruba para invocar a Eggun, la deidad de los ancestros. Decenas de babalawos participaron en el ritual, repitiendo oraciones destinadas a la limpieza espiritual y a la protección colectiva del pueblo cubano.
De acuerdo con los organizadores, el objetivo principal fue solicitar equilibrio y armonía en un contexto internacional y regional que consideran especialmente inestable. Los líderes religiosos recordaron que, a finales de diciembre, la llamada “Letra del Año” —el sistema de pronósticos espirituales más importante dentro de la santería— advirtió sobre un período caracterizado por violencia, conflictos y dificultades.
Este año, la deidad regente anunciada fue Oggún, asociado con los metales, los caminos y las armas, y considerado símbolo de confrontación y lucha. Para muchos practicantes, este signo anticipa escenarios de tensiones políticas, crisis y enfrentamientos, tanto a nivel internacional como dentro de la isla.
“Nosotros creemos que a través de los rituales y las oraciones se puede aliviar el impacto espiritual de lo negativo que viene”, explicó uno de los sacerdotes participantes. Sin embargo, también advirtió que, desde su visión religiosa, los conflictos no pueden evitarse completamente si quienes toman decisiones a nivel político no actúan con responsabilidad y sabiduría.
La ceremonia tuvo lugar en una vivienda del municipio Diez de Octubre, uno de los barrios más populares de la capital. Además de los rezos, los asistentes prepararon alimentos que luego fueron compartidos entre los participantes y vecinos que se acercaron al lugar, como parte del componente comunitario de la tradición religiosa.
En una segunda parte del ritual, los fieles se trasladaron a un amplio salón, donde se realizó una ofrenda dedicada a Azowano, una de las representaciones de San Lázaro dentro de la santería, figura asociada con la salud, la enfermedad y la sanación. Allí se colocaron granos, maíz, frijoles y otros alimentos como símbolos de abundancia y protección.
Vestidos de blanco, sacerdotes y creyentes participaron en cantos y actos de purificación espiritual. Cientos de personas fueron pasando en fila para recibir limpiezas simbólicas, mientras se entonaban rezos tradicionales en lengua yoruba.
“Esto se hace por el bien de la sociedad, para que haya menos violencia, menos conflictos y más salud”, explicó uno de los babalawos presentes. Para muchos de los asistentes, el ritual también representa una forma de encontrar consuelo y esperanza ante las dificultades económicas, sociales y políticas que enfrenta el país.
La santería, fruto del sincretismo entre tradiciones africanas y elementos del catolicismo, continúa teniendo una fuerte presencia en la vida cultural y espiritual de Cuba, especialmente en momentos de incertidumbre, cuando numerosos creyentes recurren a estas prácticas en busca de protección y equilibrio.
(Con información de AP)
Rusia afirmó que Maduro fue traicionado por su entorno: “Conocemos a los responsables”
Hace 22 horas
Entre memes y realidades, R2-D2 y Chewbacca dirigen la defensa del Socialismo Tropical
Hace 12 horas
Industriales y Artemisa a un paso; Matanzas ya está en semifinales de la pelota cubana
Hace 19 horas