El gobierno de Jamaica confirmó que renegocia su programa de cooperación médica con Cuba en medio de crecientes presiones de Estados Unidos, que cuestiona el modelo de las brigadas internacionales al considerarlo una posible forma de trabajo forzado y trata de personas. La revisión del acuerdo coloca a Kingston en una delicada posición diplomática, atrapada entre sus necesidades sanitarias internas y el pulso político entre La Habana y Washington.
La información fue difundida por el medio jamaicano The Gleaner, que detalló declaraciones del ministro de Salud, Christopher Tufton. Según explicó el funcionario, el memorando de entendimiento que sustentaba el programa ya expiró formalmente, aunque cerca de 300 médicos y especialistas cubanos continúan prestando servicios en la isla anglófana bajo contratos aún vigentes.
Tufton reconoció que existen solicitudes pendientes por parte del gobierno jamaicano que podrían complicar la firma de un nuevo acuerdo, aunque evitó precisar cuáles son los puntos en discusión. No obstante, subrayó que la cooperación médica no se ha detenido y que programas como la atención oftalmológica y la cobertura en hospitales públicos siguen funcionando con normalidad.
La presión de Washington ha ido más allá de declaraciones diplomáticas. Autoridades estadounidenses han anunciado restricciones de visado para funcionarios caribeños vinculados al esquema de contratación cubano y han instado a los gobiernos de la región a buscar “métodos alternativos” para suplir la demanda de personal sanitario. Este contexto ha generado respuestas diversas en el Caribe: mientras algunos países han defendido abiertamente la continuidad de los acuerdos con Cuba, otros analizan el posible costo político y económico de desafiar a Estados Unidos.
Para Jamaica, el dilema es complejo. El sistema de salud depende en buena medida de la presencia de profesionales extranjeros para cubrir vacantes en especialidades críticas y zonas rurales. Romper abruptamente el programa podría afectar la capacidad de atención en hospitales y centros comunitarios. Sin embargo, mantenerlo sin modificaciones podría tensar las relaciones con su principal socio comercial y aliado estratégico.
El futuro del acuerdo, por tanto, no solo dependerá de las negociaciones técnicas entre Kingston y La Habana, sino también de la evolución del escenario geopolítico. En juego está la estabilidad de un programa sanitario considerado vital para miles de pacientes jamaicanos y el equilibrio diplomático de la isla en un entorno internacional cada vez más polarizado.
Oyacito y El Joker venden los autos que adquirieron como premio en El Rancho de Destino
Hace 7 horas
Motorina se incendió durante más de una hora en Camagüey sin respuesta de los bomberos
Hace 17 horas
Comprar agua para sobrevivir... Grito desesperado que revela el desplome de una nación
Hace 22 horas