El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, aseguró que el empresario colombiano Alex Saab no es ciudadano venezolano y que habría utilizado una cédula de identidad fraudulenta para realizar negocios y operaciones dentro del país durante años.
Las declaraciones fueron realizadas durante la rueda de prensa semanal del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), apenas horas después de que Saab compareciera nuevamente ante una corte federal en Miami acusado de lavado de dinero. Según Cabello, una investigación interna determinó que no existe ningún expediente oficial que certifique la nacionalidad venezolana del empresario.
“Él se presentó con una cédula fraudulenta y con esa cédula hizo algunas cosas”, afirmó el funcionario, quien sostuvo que las autoridades revisaron detalladamente los archivos del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) sin encontrar evidencia legal que respaldara la documentación presentada por Saab.
Cabello explicó que el oficialismo decidió entregarlo a la justicia estadounidense bajo el argumento de que se trata de un ciudadano extranjero presuntamente vinculado a delitos transnacionales. Para ello, el Gobierno venezolano apeló al artículo 271 de la Constitución, que contempla la deportación o extradición de extranjeros relacionados con legitimación de capitales, delincuencia organizada y otros delitos internacionales.
El dirigente chavista insistió en que Saab “no es venezolano” y afirmó que el empresario también está siendo investigado por “fraudes de todo tipo” cometidos contra el Estado venezolano. Incluso relató que, al ser interrogado sobre el número de su supuesta cédula venezolana, Saab respondió que no lo recordaba, lo que habría despertado sospechas adicionales.
Las declaraciones representan un giro radical en la narrativa oficial del chavismo. Durante años, el gobierno de Nicolás Maduro defendió públicamente a Saab, presentándolo como “enviado especial” y diplomático venezolano. Su arresto en Cabo Verde en 2020 provocó incluso la suspensión temporal de las negociaciones entre el oficialismo y la oposición venezolana.
Ahora, el Ejecutivo busca distanciarse completamente del empresario colombiano, justo cuando enfrenta nuevamente cargos por lavado de dinero en Estados Unidos. Analistas consideran que este cambio de postura podría responder al interés del régimen de minimizar las consecuencias políticas de cualquier posible cooperación de Saab con las autoridades estadounidenses.
Según la nueva versión oficial, el documento de identidad presentado por Saab habría sido emitido supuestamente en 2004, aunque nunca existió respaldo legal dentro de los sistemas del Estado venezolano. Cabello aseguró que el uso de esa documentación permitió al empresario acceder a contratos y operaciones comerciales dentro de Venezuela durante las últimas dos décadas.
Fuente: El Nacional