Luis Manuel Otero Alcántara continúa con su arte desde la prisión con performance “Maferefun”
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 22 de febrero de 2026
El artista y preso político cubano Luis Manuel Otero Alcántara, recluido en la prisión de Guanajay, mantiene su actividad artística a pesar de las restricciones impuestas por el régimen cubano. Durante la madrugada del 19 de febrero, colaboradores del creador realizaron el performance “Maferefun”, perteneciente a la serie Momento cero, en una calle de la barriada habanera de Párraga.
La obra fue curada por la activista Anamely Ramos y contó con el apoyo de la revista independiente El Estornudo. El performance consistió en la disposición de decenas de figuras de santos de diversos tamaños y colores en forma de marcha silenciosa por la vía pública. Según los colaboradores del artista, la acción busca simbolizar la conexión entre lo espiritual y lo colectivo, así como la resistencia cultural en un contexto de represión.
El perfil oficial de Facebook del artista indicó que la obra “se inserta en un contexto donde la libertad de Cuba está cada día más cerca” y enfatizó que “el arte y la fe siguen siendo una herramienta para los cubanos”. El Observatorio de Derechos Culturales señaló que Maferefun transforma la fe en un gesto cívico: “No como ornamento, sino como conciencia. La fe ya no es refugio pasivo; es romper el cristal, ocupar el sol y afirmar que el futuro es responsabilidad colectiva”.
El performance también genera reflexión sobre el papel de la espiritualidad y la acción individual. Según Anamely Ramos, la obra plantea preguntas sobre cómo desde un espacio limitado, como la cárcel, es posible incidir en la realidad del país y en la transformación social, subrayando un mensaje de cercanía y acompañamiento para los ciudadanos.
Recientemente, Otero Alcántara denunció la utilización de los presos políticos como “moneda de cambio” y reclamó al régimen cubano la liberación pacífica de los encarcelados, apelando a la protección de las familias afectadas y al respeto de las voces democráticas.
El performance Maferefun evidencia la persistencia de la actividad cultural independiente en Cuba, así como la combinación de arte y espiritualidad como instrumento de expresión y resistencia frente a la represión del régimen.