El Necio acusa a cristianos cubanos de servir a la CIA sin presentar pruebas
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 2 de octubre de 2026
El comunicador oficialista cubano Pedro Jorge Velázquez, conocido en redes sociales como “El Necio”, volvió a utilizar sus plataformas para lanzar acusaciones contra sectores de la sociedad cubana que cuestionan o no comparten la narrativa del régimen. Esta vez señaló directamente a cristianos y organizaciones evangélicas, a los que vinculó con supuestas operaciones de la CIA en la Isla.
En una publicación reciente, Velázquez afirmó que la inteligencia estadounidense estaría incrementando su presencia en Cuba y sostuvo que las iglesias evangélicas serían utilizadas como una vía para desarrollar esa estrategia. En particular, señaló a la Convención Bautista Occidental y aseguró que algunos de sus integrantes estarían siendo captados para actuar en función de los intereses de Estados Unidos.
Sin presentar pruebas que sustenten esas acusaciones, “El Necio” llegó a referirse a esos supuestos colaboradores como “agentes del mal” y advirtió a los cristianos cubanos que no deberían convertirse, según su versión, en instrumentos de una agenda política estadounidense.
El discurso convierte una expresión religiosa y social diversa en un supuesto escenario de conspiración política. Además, coloca bajo sospecha a creyentes cubanos por sus posibles posiciones políticas o por mantener vínculos con instituciones religiosas extranjeras, sin aportar evidencias concretas de que estén actuando como agentes de una potencia extranjera.
Velázquez, graduado de Periodismo por la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y antiguo trabajador de la prensa pública cubana, creó el proyecto comunicativo El Necio, que él mismo ha descrito como un proyecto de comunicación política. Fuentes que han seguido su trayectoria lo identifican como una de las voces digitales más activas en defensa de la dictadura cubana.
Su actividad pública incluye la defensa frecuente de la narrativa oficial de La Habana y ataques contra sectores críticos del régimen. En sus propias plataformas ha difundido mensajes que presentan las dificultades del país fundamentalmente desde la perspectiva del enfrentamiento con Estados Unidos.
Ahora, su señalamiento contra los cristianos reproduce un patrón conocido dentro del discurso oficialista: presentar determinadas organizaciones independientes, grupos sociales o voces críticas como instrumentos de gobiernos extranjeros.
La acusación resulta especialmente significativa porque desplaza el debate sobre la profunda crisis económica y social que atraviesa Cuba hacia un supuesto enemigo externo. En lugar de aportar pruebas sobre una operación de inteligencia, Velázquez utiliza afirmaciones categóricas para sembrar sospechas sobre creyentes cubanos y advertirles que podrían estar colaborando con la CIA.