Dengue gana terreno en Cuba entre basura, crisis del agua y deterioro sanitario
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 10 de septiembre de 2026
Cuba atraviesa el segundo periodo de mayor incidencia del dengue, una enfermedad que mantiene un comportamiento endémico en la Isla y que encuentra condiciones favorables para su propagación en medio del deterioro de los servicios básicos y de las dificultades higiénico-sanitarias.
El periódico oficialista Trabajadores alertó sobre la necesidad de reforzar la vigilancia ante la enfermedad, transmitida principalmente por los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus. Según la información publicada por ese medio, los meses de septiembre y octubre constituyen uno de los dos periodos de mayor circulación del dengue en el país, junto con mayo y junio.
La situación resulta especialmente preocupante por la acumulación de basura en numerosas comunidades, los salideros de agua y la existencia de recipientes y objetos abandonados capaces de acumular agua de lluvia y convertirse en criaderos de mosquitos. Especialistas han advertido que estas condiciones, unidas a la falta de fumigación y saneamiento, favorecen la proliferación del mosquito transmisor.
A este escenario se suma la falta de agua potable que afecta a amplios sectores de la población. La interrupción frecuente del suministro obliga a muchas familias a almacenar agua durante días, mientras los problemas de infraestructura y los apagones dificultan el bombeo y la distribución del líquido.
La Organización Panamericana de la Salud ha advertido que la falta de acceso al agua potable y las deficientes condiciones de higiene elevan el riesgo de enfermedades transmisibles en Cuba. Además, la organización señala que la crisis energética y las dificultades en los sistemas de agua y saneamiento agravan la situación sanitaria.
Según Trabajadores, durante 2026 se ha detectado en Cuba la circulación de los serotipos DEN-2, DEN-3 y DEN-4. La presencia de varios serotipos incrementa la preocupación sanitaria, particularmente entre quienes ya han padecido dengue.
Los síntomas pueden incluir fiebre alta repentina, intenso dolor de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y sarpullido. Ante estas señales, las autoridades sanitarias recomiendan acudir rápidamente a un médico.
Sin embargo, la prevención no depende únicamente de la población. La recogida sistemática de desechos, el acceso estable al agua, el saneamiento de las comunidades y la fumigación resultan fundamentales para reducir los criaderos y contener la expansión de la enfermedad.
El avance del dengue ocurre así en un contexto marcado por una creciente insalubridad, donde los basureros, los salideros y la escasez de agua se han convertido en parte del paisaje cotidiano de numerosas comunidades cubanas.