Díaz-Canel presenta la vinculación con Caracas como solidaridad e integración, no como dependencia
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 6 de febrero de 2026
El presidente de Cuba, Miguel Díaz‑Canel Bermúdez, defendió este jueves la alianza entre su país y Venezuela, rechazando que se trate de una relación de “dependencia mutua” y describiéndola en cambio como un vínculo basado en “solidaridad” e “integración” entre dos naciones aliadas. La declaración formó parte de una comparecencia con medios afines al gobierno en La Habana, en la que abordó temas como la cooperación regional, los mecanismos de integración y la situación económica actual de la isla.
Díaz‑Canel sostuvo que quienes reducen ese vínculo a una mera relación comercial o energética estarían simplificando en exceso lo que él considera una colaboración más amplia y multifacética entre Cuba y la Revolución Bolivariana, impulsada originalmente por Hugo Chávez y continuada por sus sucesores. Aseguró que la cooperación abarca áreas estratégicas como energía, educación, soberanía alimentaria, telecomunicaciones, industria y cultura, y que de esa alianza surgieron iniciativas regionales como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA‑TCP) y PetroCaribe, presentadas por él como proyectos con “enfoque social” y de “justicia social”.
El mandatario insistió en que la relación no puede ser definida únicamente por intercambios de bienes y servicios, y apeló a una narración histórica que liga la cooperación con figuras como José Martí y Simón Bolívar, en consonancia con la retórica oficialista de ambos gobiernos. Sin embargo, sus palabras contrastan con la realidad que enfrenta la isla en medio de una fuerte crisis energética y económica, caracterizada por apagones prolongados, escasez de combustibles y dificultades para cubrir las necesidades básicas de la población.
Expertos y críticos han señalado durante años que, aunque el gobierno cubano presente la relación como una alianza estratégica, la dependencia energética de Venezuela ha sido un elemento central de su sostenimiento, especialmente a través de acuerdos en los que Caracas enviaba petróleo a cambio de servicios profesionales cubanos, incluidos médicos, técnicos y educadores. Este modelo, a veces denominado “petróleo por servicios”, fue uno de los pilares económicos de la colaboración bilateral durante décadas y contribuyó a sostener parcialmente la economía cubana frente a dificultades internas y externas.
Pese a las tensiones y a las presiones externas, incluida la suspensión de envíos petroleros desde diciembre de 2025 que ya mencionó Díaz‑Canel como un desafío reciente, el gobierno cubano continúa promoviendo su narrativa de cooperación con Caracas como ejemplo de integración entre países “hermanos”, rechazando cualquier calificativo que sugiera dependencia o subordinación energética.