Vendedoras nocturnas en La Habana trabajan de noche para cubrir necesidades básicas
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 1 de marzo de 2026
La activista Lara Crofs caminaba por la calle Obispo en La Habana cuando vio a una mujer cargando un pequeño recipiente de croquetas bajo la tenue luz de la noche. Sin pensarlo dos veces, se acercó y le preguntó si podía contarle un poco sobre su vida. La mujer, con una mezcla de cansancio y determinación, aceptó detenerse unos minutos.
Entre palabras entrecortadas, explicó que sus hijos ya estaban bañados y alimentados, bajo la supervisión de una vecina. Durante el día, trabaja limpiando casas, pero los ingresos apenas alcanzan para los gastos escolares. Por eso, vendía croquetas por la noche: “Solo un poquito más”, repetía mientras sostenía su carga con manos que reflejaban esfuerzo y resistencia.
Lara Crofs comprendió de inmediato que esta historia no era única. Miles de madres cubanas enfrentan jornadas interminables, combinando múltiples trabajos con el cuidado de sus hijos, sin renunciar a la dignidad ni al amor que las impulsa a seguir adelante. Duermen poco, soportan dolores físicos, pero nunca pierden la sonrisa, aun cuando la vida las pone a prueba cada día.
Más allá de un gesto de compra, Lara entendió que la verdadera solidaridad consiste en detenerse, escuchar, preguntar su nombre y reconocer la lucha silenciosa que enfrentan estas mujeres. A veces, un apoyo escolar, un contacto laboral o simplemente brindar compañía puede ser un puente que alivie un poco la carga de quien sostiene todo sobre sus hombros.
Cada madre que lucha así mantiene no solo a sus hijos, sino también la idea de que la dignidad no se negocia, aunque los recursos sean escasos. Lara Crofs reflexionó mientras miraba a los ojos de aquella mujer: comprar sus croquetas era apenas un pequeño acto; lo más importante era preguntarse cómo contribuir para que su lucha cotidiana fuera un poco más ligera.
La solidaridad comienza cuando dejamos de pasar de largo. Cada madre que persiste nos recuerda que la esperanza y la fuerza se construyen todos los días, en cada gesto de esfuerzo y amor. Y Lara Crofs, testigo de esa resiliencia, decidió que cada encuentro con historias como esta sería también una oportunidad para tender puentes y multiplicar apoyos, porque la vida de quienes luchan por sus hijos merece algo más que indiferencia: merece reconocimiento, acompañamiento y respeto.
La solidaridad empieza cuando dejamos de pasar de largo.
Lara Crofs insta a que cualquier ayuda sería bienvenida.
"Para apoyarnos: M. N: 9205 9598 7787 1948 Confir +53 50825677"