Reconstruir Cuba costaría miles de millones y genera dudas entre inversionistas de EE.UU.
Redacción de CubitaNOW ~ martes 26 de mayo de 2026
El endurecimiento de la política de la administración de Donald Trump contra el gobierno cubano ha vuelto a colocar sobre la mesa el debate sobre el futuro económico de la isla y las enormes dificultades que implicaría una eventual reconstrucción del país tras décadas de crisis, sanciones y deterioro estructural.
Mientras Washington incrementa las sanciones económicas y mantiene presión sobre el régimen de Miguel Díaz-Canel, empresarios y analistas advierten que Cuba enfrenta un escenario complejo marcado por el colapso de infraestructuras básicas, apagones constantes y una economía prácticamente paralizada.
Según reportó el medio estadounidense POLITICO, dentro de sectores cercanos a la administración Trump se han producido conversaciones sobre posibles escenarios de inversión futura en Cuba, aunque las empresas estadounidenses continúan mostrando cautela debido a los riesgos políticos, legales y económicos existentes en la isla.
Expertos consultados consideran que Cuba necesitaría miles de millones de dólares para modernizar servicios esenciales como el sistema eléctrico, el suministro de agua, el acceso a internet y el deteriorado sistema bancario.
“Estamos hablando de un país que necesita ser reconstruido prácticamente desde cero”, señaló Horacio García Jr., empresario cubanoamericano vinculado a organizaciones que promueven cambios políticos en la isla.
A diferencia de otros países de la región con fuertes industrias energéticas, Cuba carece actualmente de un motor económico sólido capaz de atraer rápidamente grandes inversiones extranjeras. La producción azucarera se encuentra en mínimos históricos, el turismo no logra recuperarse completamente y la crisis alimentaria continúa agravándose.
El informe también destaca que uno de los principales obstáculos para futuras inversiones estadounidenses son las reclamaciones legales relacionadas con propiedades confiscadas tras la Revolución cubana. Varias leyes vigentes en Estados Unidos permiten a antiguos propietarios y sus descendientes demandar a compañías que obtengan beneficios de bienes nacionalizados por el gobierno cubano en los años sesenta.
Incluso empresas vinculadas al turismo y la aviación han enfrentado litigios en los últimos años debido a operaciones realizadas en la isla.
A pesar de ello, sectores agrícolas estadounidenses mantienen interés en ampliar exportaciones hacia Cuba, especialmente de productos como arroz, pollo y carne de res. Empresarios del sector consideran que la situación alimentaria en la isla podría generar una mayor dependencia de importaciones desde Estados Unidos.
El deterioro económico cubano también ha incrementado la preocupación sobre un posible colapso social a solo 145 kilómetros de las costas de Florida. Analistas consideran que una transición política en Cuba implicaría enormes desafíos migratorios, económicos y de gobernabilidad.
Mientras tanto, las autoridades cubanas continúan responsabilizando al embargo estadounidense por la crisis nacional, aunque expertos señalan que décadas de mala gestión económica, falta de inversión y control estatal han contribuido significativamente al deterioro actual.
Aunque algunos empresarios ven potencial en sectores como el turismo, las telecomunicaciones y la agricultura, la incertidumbre política y la falta de garantías jurídicas siguen frenando cualquier movimiento importante de inversión.
Por ahora, muchas compañías optan por mantenerse en silencio y observar la evolución de la situación cubana antes de asumir riesgos en un escenario considerado todavía altamente inestable.