La Habana a oscuras... Colapso energético deja al descubierto la desesperación que vive Cuba (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 25 de enero de 2026
La capital cubana atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas. Los apagones de emergencia se han convertido en una realidad cotidiana para miles de familias habaneras, evidenciando que la crisis energética ya no distingue territorios ni horarios. Lo que durante años fue una excepción en La Habana, hoy es parte de la rutina: noches enteras sin electricidad, alimentos que se echan a perder y servicios básicos paralizados.
Las autoridades eléctricas han reconocido que la falta de combustible ha obligado a realizar cortes imprevistos y prolongados. En varios municipios, el servicio ha estado interrumpido por más de medio día, afectando no solo la vida doméstica, sino también hospitales, pequeños negocios y centros de producción. La situación es tan grave que el sistema eléctrico nacional opera al límite, con un déficit de generación que deja fuera de servicio numerosos circuitos en todo el país.
A las fallas técnicas se suma el deterioro de las plantas termoeléctricas, muchas de ellas con décadas de explotación y sometidas a mantenimientos incompletos. Varias unidades clave permanecen inactivas por averías, mientras otras trabajan con capacidad reducida. El resultado es un sistema frágil, incapaz de responder a la demanda mínima de la población, especialmente en horarios de mayor consumo.
La reacción popular no se ha hecho esperar. En redes sociales y en conversaciones de barrio, la indignación crece. Vecinos denuncian desigualdad en los cortes, zonas que permanecen iluminadas mientras otras pasan largas horas en penumbras. Para muchas familias, el apagón no es solo incomodidad: es comida perdida, imposibilidad de dormir por el calor, niños sin estudiar y ancianos en condiciones de riesgo.
El impacto económico también es profundo. Pequeños comercios no pueden conservar productos refrigerados, los trabajadores por cuenta propia pierden ingresos y los servicios dependen de generadores que no siempre cuentan con combustible suficiente. En un país donde ya escasea casi todo, la falta de electricidad agrava aún más la supervivencia diaria.

La incertidumbre aumenta con los problemas en el suministro de petróleo. La reducción de envíos desde países aliados y el desvío de cargamentos previstos para la Isla alimentan el temor de que la situación empeore en las próximas semanas. Sin combustible estable, cualquier intento de recuperación del sistema eléctrico resulta prácticamente imposible.
Mientras tanto, el pueblo cubano continúa resistiendo entre apagones, promesas y explicaciones que no se traducen en soluciones reales. La oscuridad que hoy cubre a La Habana no es solo eléctrica: es también el reflejo de una crisis estructural que golpea con fuerza a quienes, día tras día, luchan por mantener una vida digna en medio del colapso.
Fuente: UNE La Habana
Video: Mario Pentón