Mientras Cuba está a oscuras, la casa de Mariela Castro estrena energía solar(Video)
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 5 de agosto de 2026
La instalación de paneles solares en la residencia de Mariela Castro Espín, en el exclusivo reparto Atabey de La Habana, ha desatado críticas en redes sociales por el contraste entre las comodidades atribuidas a la vivienda y los prolongados apagones que sufren millones de cubanos.
La crisis eléctrica que mantiene a buena parte de Cuba durante horas sin servicio volvió a poner bajo la lupa las condiciones de vida de la élite vinculada al poder. Un video difundido por el periodista Mario J. Pentón muestra la instalación de paneles solares en la residencia de Mariela Castro Espín, hija del exgobernante Raúl Castro y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).
Según la información divulgada, la vivienda se encuentra en Atabey, una de las zonas residenciales más exclusivas de La Habana. El sistema fotovoltaico permitiría contar con electricidad durante interrupciones del servicio, precisamente cuando millones de cubanos enfrentan apagones prolongados por la crisis del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
El reporte también describe una propiedad de grandes dimensiones, resultado de la integración de tres parcelas. Investigaciones publicadas anteriormente señalaron que el inmueble cuenta con seis dormitorios, tres baños y una piscina de unos 20 metros. También se han mencionado acabados con maderas preciosas y un dispositivo de vigilancia atribuido a efectivos del Ministerio del Interior (MININT). Estas afirmaciones forman parte de reportes periodísticos y no han sido confirmadas públicamente por Castro.
La instalación de los paneles provocó numerosas reacciones en redes sociales. Los cuestionamientos se centraron principalmente en el contraste entre la posibilidad de disponer de una fuente alternativa de electricidad en esa residencia y la realidad de familias que deben soportar cortes de varias horas, dificultades para conservar alimentos y problemas para desarrollar sus actividades cotidianas.
La polémica vuelve así a colocar sobre la mesa una pregunta recurrente entre los cubanos: ¿quiénes tienen acceso a soluciones frente a la crisis mientras el resto de la población continúa a oscur