Mario Díaz-Balart acusa al régimen cubano de operar como “adversario hostil” de Estados Unidos
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 27 de mayo de 2026
El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart acusó este martes al Gobierno cubano de actuar como un “adversario hostil” de Estados Unidos, tras conocerse un reporte de Fox News sobre una presunta investigación federal relacionada con actividades de influencia política vinculadas a diplomáticos cubanos en Washington.
A través de una publicación en X, Díaz-Balart afirmó que el caso representa “otro inquietante recordatorio” de que el régimen cubano no solo reprime a la población de la Isla, sino que también trabaja para influir en instituciones y políticas estadounidenses.
Las declaraciones del legislador surgieron después de que Fox News Digital divulgara una investigación centrada en David Ramírez Álvarez, segundo secretario de la Embajada de Cuba en Washington. Según el reporte, funcionarios de los departamentos de Justicia, Estado y Tesoro estarían analizando si organizaciones estadounidenses participaron en actividades coordinadas con representantes del Gobierno cubano para influir en decisiones políticas dentro de Estados Unidos.
El medio aseguró haber asistido, tanto de forma presencial como virtual, a una reunión celebrada el pasado 9 de mayo en Wilmington, California, donde participaron activistas y representantes de grupos favorables al levantamiento de sanciones contra Cuba. En el encuentro, según el reporte, Ramírez Álvarez habló sobre proyectos legislativos relacionados con la política estadounidense hacia la Isla y respondió preguntas sobre acciones de presión política dirigidas al Congreso.
Entre las iniciativas mencionadas durante la reunión figuraban propuestas legislativas para flexibilizar sanciones, ampliar relaciones comerciales y modificar restricciones de viaje y comercio con Cuba. También se discutieron resoluciones vinculadas a la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina y posibles limitaciones al uso de fuerzas militares estadounidenses contra la Isla.
La Embajada de Cuba en Washington rechazó las acusaciones. Una portavoz citada por Fox News aseguró que los diplomáticos cubanos actúan conforme a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y defendió los contactos con organizaciones de la sociedad civil estadounidense como parte normal de las funciones diplomáticas.
La representante diplomática afirmó además que los funcionarios cubanos no promueven acciones contra el orden constitucional estadounidense y negó cualquier actividad ilegal vinculada a influencia extranjera.
El eje legal de la controversia gira en torno a la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés), que obliga a determinadas personas u organizaciones que actúan en representación de gobiernos extranjeros a registrarse y reportar actividades de influencia política en Estados Unidos.
Yet another disturbing reminder that the Castro regime is not simply a dictatorship that oppresses the Cuban people, it is a hostile adversary, just 90 miles from our shores, actively working to undermine U.S. national security interests by infiltrating American institutions and… https://t.co/XlPCoaqUEI
— Mario Díaz-Balart (@MarioDB) May 26, 2026
La legislación considera como “actividades políticas” aquellas destinadas a influir sobre funcionarios, instituciones o sectores de la opinión pública respecto a políticas internas o exteriores vinculadas a intereses de gobiernos extranjeros.
El caso se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana. El pasado 29 de enero, la Casa Blanca declaró una emergencia nacional al considerar que las acciones del Gobierno cubano representaban una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
Posteriormente, el presidente Donald Trump firmó nuevas órdenes ejecutivas dirigidas a endurecer sanciones contra funcionarios y entidades vinculadas al aparato político y militar cubano. Además, en junio de 2025, la administración estadounidense reactivó medidas destinadas a restringir transacciones con empresas controladas por estructuras militares y de seguridad de la Isla, así como reforzar limitaciones relacionadas con el turismo y el embargo.
Fuentes: Cubanet y publicación de Mario Díaz-Balart