Manuel Marrero reitera el “plan contra plan” en medio de crisis energética y escasez de combustibles
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 23 de febrero de 2026
El primer ministro de Cuba, Manuel Marrero, reiteró este fin de semana el discurso de confrontación denominado “plan contra plan”, en un contexto de prolongada crisis energética y escasez de carburantes que afecta a gran parte del país. A través de su cuenta en X, Marrero compartió una imagen de José Martí acompañada de la frase: “A un plan obedece nuestro enemigo: el de enconarnos, dispersarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo… Plan contra plan”. La publicación incluyó la etiqueta #CubaVencerá, reforzando la narrativa oficial de confrontación frente a la población y a factores externos.
El mensaje se produce en medio de crecientes críticas ciudadanas por los apagones que alcanzan hasta 20 horas diarias en varias provincias, la falta de combustible que limita la movilidad y paraliza sectores estratégicos, y las afectaciones en servicios básicos como transporte, atención médica y comercio. La situación ha generado malestar generalizado y protestas virtuales de ciudadanos que cuestionan la efectividad de los planes gubernamentales.
Durante la semana pasada, Marrero presidió una reunión con las principales autoridades del Gobierno, en la que abordó la implementación de medidas para enfrentar la escasez de combustible. Subrayó la importancia de un control más estricto de los recursos en cada territorio y reconoció indirectamente el rol de las mipymes privadas y cooperativas en la supervivencia de centros estratégicos, señalando que estas formas de gestión no estatales han comenzado a importar combustibles para garantizar la continuidad de ciertos servicios esenciales.
Expertos y economistas han advertido que, a pesar de la retórica oficial, la estrategia de “plan contra plan” no ha logrado resolver los problemas estructurales de generación eléctrica ni de abastecimiento de combustible. La continuidad de apagones y limitaciones de transporte evidencia que las políticas implementadas por el régimen han resultado insuficientes para mitigar la crisis, y que gran parte de la población continúa enfrentando dificultades severas en su vida cotidiana.
El discurso de Marrero refleja la apuesta del Gobierno por mantener el control político y la narrativa de resistencia, mientras la población experimenta de manera directa los efectos de años de deterioro en infraestructura energética, falta de inversión y políticas económicas que no priorizan la atención a la ciudadanía. La medida enfatiza la dependencia de Cuba del sector privado en la mitigación de la crisis, aunque sin cambios estructurales que garanticen soluciones sostenibles a largo plazo.
Actualmente, la estrategia oficial se enfrenta a un contexto donde los cubanos soportan largas jornadas sin electricidad, transporte limitado y escasez de combustibles, lo que profundiza la pobreza y limita la actividad económica, mientras el Gobierno insiste en mantener su narrativa de “plan contra plan” como respuesta a la presión interna y externa.