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“La vigilancia no se abandona, se amplía”: Díaz-Canel reclama más control de los CDR en plena crisis cubana

Redacción de CubitaNOW ~ martes 29 de septiembre de 2026

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Miguel Díaz-Canel volvió a colocar a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en el centro de la estrategia de vigilancia comunitaria del Gobierno cubano al pedir que la organización amplíe sus funciones en los barrios para enfrentar delitos, consumo de drogas, corrupción y otras problemáticas sociales. Durante el aniversario 66 de los CDR, el gobernante defendió abiertamente la permanencia de esta estructura y afirmó que “la vigilancia no se abandona, se amplía”, al tiempo que la presentó como un “eslabón que conecta la política nacional con la vida cotidiana”. El llamado ocurre cuando la propia dirigencia reconoce el envejecimiento de sus integrantes y la pérdida de participación juvenil, mientras críticos de la organización cuestionan su capacidad para movilizar a los vecinos. La propuesta también llega en un escenario marcado por apagones prolongados, escasez de alimentos y medicamentos y un creciente malestar social, lo que convierte el pedido de reforzar la vigilancia en un nuevo intento del Gobierno por recuperar presencia y control desde los barrios.

En el aniversario 66 de la organización, el gobernante pidió utilizarla para enfrentar problemas como los delitos, las drogas y la corrupción, además de apoyar el ahorro energético y la protección de personas vulnerables. “La vigilancia no se abandona, se amplía”, escribió en X, en un llamado que adquiere especial relevancia mientras el país atraviesa una profunda crisis económica y energética y crecen las críticas sobre la pérdida de participación y respaldo de los propios CDR.

El aniversario de los CDR estuvo acompañado este lunes por un mensaje de Díaz-Canel que apuesta por recuperar el papel de la organización en los barrios cubanos y extender sus tareas de vigilancia.

En una serie de publicaciones en X, el gobernante defendió la permanencia de esta estructura y reclamó convertirla en una herramienta para atender problemas cotidianos. “La vigilancia no se abandona, se amplía para ahorrar energía, proteger vulnerables, prevenir delitos, droga y corrupción”, escribió.

Díaz-Canel también definió a los CDR como un “eslabón que conecta la política nacional con la vida cotidiana” y sostuvo que no se trata de crear nuevas organizaciones, sino de aprovechar las existentes.

El llamado llega, sin embargo, cuando la propia dirigencia reconoce dificultades para mantener activa una estructura que durante décadas tuvo presencia en prácticamente todos los barrios del país. El mandatario admitió que existe envejecimiento entre sus integrantes y falta de participación de los jóvenes. “Sin la acción de los jóvenes en sus actividades, el CDR se vacía generacionalmente”.

La organización fue fundada por Fidel Castro el 28 de septiembre de 1960 y desde sus primeros años asumió funciones de vigilancia vecinal. Con el tiempo incorporó actividades comunitarias, aunque el componente de control político continuó formando parte de sus funciones históricas.

El pedido de Díaz-Canel también coincide con una situación social particularmente complicada. Cuba enfrenta una crisis energética, escasez de productos básicos y dificultades crecientes en servicios esenciales. En ese contexto, la idea de ampliar la vigilancia comunitaria puede convertirse en un mecanismo de mayor presencia estatal en la vida cotidiana de los ciudadanos.

La intelectual y activista matancera Alina Bárbara López Hernández cuestionó precisamente la situación actual de la organización y la describió como una “gigantesca e inoperante estructura burocrática sin base social”. Su crítica se centró en la pérdida de participación en barrios de Matanzas, donde, según su testimonio, residentes han dejado de pagar cuotas, asistir a reuniones o participar en las tradicionales guardias cederistas.

El contexto represivo también forma parte del escenario. Prisoners Defenders reportó 1.339 presos políticos al cierre de agosto de 2026, cifra que la organización considera un récord en décadas.

Así, mientras el Gobierno intenta revitalizar una organización histórica del sistema político cubano, su principal dirigente reclama más vigilancia precisamente cuando los CDR enfrentan problemas de participación y una sociedad sometida a una crisis cada vez más profunda.

Fuente: Canal Caribe


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