La mendicidad se intensifica en Cuba ante el aumento de la pobreza extrema
Redacción de CubitaNOW ~ martes 17 de marzo de 2026
En varias ciudades cubanas, la presencia de personas pidiendo dinero en las calles o revisando desechos de restaurantes se ha convertido en una constante, reflejando un aumento de la pobreza extrema en la isla. En barrios de La Habana, como Centro Habana, y en otras localidades, ancianos y familias recurren a estas prácticas como estrategia de supervivencia ante el deterioro económico.
Según datos oficiales, entre 2014 y 2023 se identificaron 3.690 personas con “conducta deambulante”, un término utilizado por las instituciones estatales para referirse a la mendicidad. De estas, aproximadamente la mitad tenían entre 41 y 59 años, un 30 % presentaba algún tipo de discapacidad, otro 24 % tenía trastornos psiquiátricos, y cerca del 38 % carecía de un domicilio al que regresar. Solo en La Habana, en octubre de 2023, se contabilizaron 843 personas deambulantes, concentradas principalmente en los municipios de Centro Habana, Habana Vieja, Cerro y Diez de Octubre.
El aumento de la mendicidad está vinculado a múltiples factores estructurales, entre ellos el déficit habitacional. Cuba enfrenta un déficit de más de 900.000 viviendas, con edificios deteriorados y altos niveles de hacinamiento. La pérdida de un hogar por derrumbes, conflictos familiares o falta de recursos para mantenimiento puede empujar a muchas personas a vivir en la calle.
El sistema de asistencia social del país cubre alrededor de 300.000 personas, pero los especialistas señalan que los montos percibidos, de unos 1.528 pesos, son insuficientes para cubrir necesidades básicas y que el alcance de los programas es limitado frente al aumento de la vulnerabilidad económica.
Actualmente, Cuba dispone de solo diez centros dedicados a la atención de personas deambulantes, distribuidos entre varias provincias, pero ninguno ofrece estancias prolongadas. En la práctica, muchas intervenciones institucionales se limitan a operativos temporales para retirar a los afectados de la vía pública sin ofrecer soluciones sostenibles, lo que genera un ciclo de reincidencia.
El crecimiento de la mendicidad contradice el relato histórico del modelo social cubano, que durante décadas sostuvo que había erradicado la pobreza extrema. La evidencia en la calle muestra, en cambio, que la indigencia se ha incrementado y que la población vulnerable enfrenta dificultades significativas para acceder a alimentación, vivienda y asistencia social adecuada.
Expertos advierten que abordar el problema requeriría políticas integrales que incluyan mejoras en la asistencia social, programas de vivienda, generación de ingresos y estadísticas confiables para medir la magnitud real de la situación.
Fuente: Diario de Cuba