Gerardo Hernández defiende a su 'hermana' Arleen y periodista Monica Baró responde con críticas
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 28 de enero de 2026
El ex agente cubano Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco Cubanos liberados tras años de prisión en Estados Unidos, se pronunció públicamente sobre la polémica generada por comentarios de su "hermana", la periodista Arleen Rodríguez Derivet, respecto a sus críticos. Hernández Nordelo señaló: “No estoy muy al tanto de la polémica, pero conociendo a mi hermana Arleen, seguramente lo que quiso decir es que ella se ca:::::::::: en la m:::::::: de todos los odiadores”.
Arleen Rodríguez Derivet, periodista, había emitido declaraciones que generaron críticas en redes sociales por su forma de referirse a los apagones en el país y sobre el apóstol José Martí, además de quienes cuestionan su postura política y sus análisis sobre Cuba. La frase de Hernández buscó defender a Arleen, su "hermana de lucha", subrayando la familiaridad y el conocimiento personal que tiene de ella.
La respuesta no se hizo esperar. Mónica Baró, periodista independiente y defensora de los derechos humanos y la libertad de prensa en Cuba, reaccionó de manera crítica y contundente: “Ay, qué sorpresa. El régimen cubano discrimina, segrega, golpea, censura, acosa, interroga, secuestra, amenaza, calumnia, extorsiona, encarcela, exilia y destierra a cuanto cubano se atreva a pensar distinto, a disentir y ejercer derechos humanos, y los odiadores somos quienes padecemos y denunciamos todas esas violencias”.

Baró cuestionó el marco desde el que Hernández defendió a su "hermana", señalando la desconexión entre quienes aún gozan de protección del régimen y quienes sufren persecución, detenciones arbitrarias y exilio por expresar opiniones disidentes. “¿Qué se supone que deba sentir el encarcelado o el exiliado para ser un reprimido políticamente correcto? ¿Culpa? ¿Vergüenza? ¿Gratitud porque no le fusilaron?”, preguntó la periodista, enfatizando la facilidad de adoptar una postura complaciente cuando se actúa bajo el amparo de un poder opresivo.
El intercambio entre Hernández Nordelo y Baró refleja la polarización que persiste en el debate sobre la situación política y los derechos humanos en Cuba, donde incluso figuras reconocidas y respetadas generan polémica sobre la interpretación de la disidencia y el activismo.
Analistas destacan que estas declaraciones reavivan la discusión sobre la responsabilidad ética de periodistas e intelectuales cubanos, tanto dentro como fuera de la Isla, y sobre la tensión que existe entre la cúpula del régimen y la crítica pública frente a un gobierno que dicta qué hacer y qué decir, y que continúa limitando libertades fundamentales.