Díaz-Canel respalda a Bruno Rodríguez tras el papelazo de la delegación cubana en la ONU
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 28 de octubre de 2026
El dictador cubano Miguel Díaz-Canel salió en defensa de su canciller, Bruno Rodríguez Parrilla, y del resto de la delegación de La Habana ante Naciones Unidas, después del tenso enfrentamiento con representantes de Estados Unidos, que incluyó una agresión de un miembro cubano contra un funcionario estadounidense.
A través de su cuenta en X, Díaz-Canel elogió la actuación de los diplomáticos cubanos y presentó el incidente como una respuesta a supuestas presiones de Washington, sin referirse directamente a la conducta del integrante de la delegación señalado por la agresión.
“Cuba no retrocederá, y menos aún frente a presiones y órdenes yanquis. Bravo Bruno Rodríguez Parrilla, Ernesto Soberón Guzmán y demás compañeros de nuestra delegación por tan firme actitud frente al irrespeto, la arrogancia y la prepotencia imperial”, escribió el gobernante.
En su mensaje, también sostuvo que la sede de Naciones Unidas es un espacio de igualdad soberana entre los Estados y aseguró que el régimen defenderá allí sus derechos y la dignidad del pueblo cubano.
“Es la sede de la ONU, espacio de igualdad soberana entre los Estados, donde Cuba defenderá siempre, frente a quien sea, los derechos que le confieren la Carta y reglamentos de la ONU, junto a la dignidad de su pueblo y sus héroes”, añadió.
El respaldo de Díaz-Canel a la delegación se produce en medio de la controversia generada por el enfrentamiento con funcionarios estadounidenses durante una sesión relacionada con las tensiones entre Washington y La Habana. El incidente ha puesto el foco no solo en el contenido del intercambio diplomático, sino también en el comportamiento de los representantes cubanos.
En lugar de condenar expresamente cualquier conducta violenta y aclarar las circunstancias de lo ocurrido, el gobernante optó por cerrar filas con su canciller y presentar la actuación de la delegación como una demostración de firmeza frente a Estados Unidos.
La reacción vuelve a reflejar la estrategia habitual del Gobierno cubano de interpretar sus confrontaciones con Washington desde la narrativa de resistencia frente al llamado “imperialismo”, mientras evita asumir responsabilidades por las actuaciones de sus propios representantes.
