Cuba y Nicaragua encienden motores rumbo al Clásico: serie bilateral arranca este 19 de febrero
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 18 de febrero de 2026
La rivalidad beisbolera del Caribe y Centroamérica vuelve a tomar fuerza. Las selecciones nacionales de Cuba y Nicaragua protagonizarán desde este 19 de febrero una serie bilateral de cuatro juegos que servirá como antesala competitiva al esperado Clásico Mundial de Béisbol 2026, previsto para marzo.
El enfrentamiento se desarrollará íntegramente en suelo nicaragüense, con un calendario que recorrerá varias ciudades emblemáticas del país. El primer duelo tendrá como sede el Estadio Roberto Clemente (19 de febrero), seguido por el Estadio Rigoberto López Pérez (22 de febrero). Posteriormente la acción se trasladará al Estadio Yamil Ríos Ugarte (25 de febrero) y cerrará en el imponente Estadio Nacional Soberanía (27 de febrero), principal escenario del béisbol pinolero.
El equipo cubano, dirigido por Germán Mesa, llega con una preselección cercana a los 30 jugadores. La nómina incluye figuras consolidadas del pitcheo y la ofensiva internacional, con nombres como Liván Moinelo, Raidel Martínez y Alfredo Despaigne, pilares en eventos recientes.
La serie representa una oportunidad clave para ajustar rotaciones, probar alineaciones y evaluar el rendimiento en situaciones reales de juego antes del Clásico. Cuba busca afinar detalles defensivos y fortalecer su bullpen, uno de los aspectos que más atención ha requerido en torneos previos.
Por su parte, Nicaragua afronta la serie con grandes expectativas bajo la conducción del experimentado Dusty Baker, reconocido exdirigente de Grandes Ligas. La escuadra pinolera ha presentado una mezcla de talento joven y jugadores con experiencia profesional, incluyendo lanzadores de renombre internacional y figuras destacadas de su liga local.
Para Nicaragua, estos partidos no solo representan preparación técnica, sino también una vitrina ante su afición, que espera ver a su selección competir de tú a tú frente a una potencia histórica como Cuba.
Aunque oficialmente se trata de encuentros de preparación, la historia competitiva entre ambos países garantiza intensidad. Cada juego será una prueba estratégica rumbo al Clásico Mundial, donde ambas novenas buscarán superar sus actuaciones anteriores y avanzar a instancias decisivas.
Con estadios listos, nóminas casi definidas y el orgullo nacional en juego, la serie bilateral promete espectáculo, ajustes tácticos y emociones fuertes. El diamante centroamericano se convierte así en el escenario donde Cuba y Nicaragua comienzan a escribir su primer capítulo del 2026.