Cuba registra alta tasa de divorcios en medio de crisis económica y social
Redacción de CubitaNOW ~ martes 24 de febrero de 2026
Cuba continúa mostrando una de las tasas de divorcio más altas de América Latina, según datos oficiales y expertos en la materia. La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) reportó que en 2024 se registraron 21.113 divorcios, cifra que superó los 20.570 de 2023. En 2025, los tribunales del país tramitaron más de 21.000 procesos relacionados con la disolución de matrimonios, lo que representa el 78,7% de los casos judiciales vinculados al Código de las Familias.
Especialistas señalan que el aumento de separaciones está asociado a factores sociales y económicos. La migración de cónyuges hacia otros países, la crisis de vivienda, la precariedad económica y el hacinamiento en hogares con varias generaciones afectan directamente la convivencia conyugal. Según estudios recientes, mantener una alimentación mínima adecuada en Cuba requiere ingresos superiores a seis salarios promedio, mientras que el costo de vida mensual supera los 50.000 pesos, muy por encima del salario estatal promedio.
El matrimonio temprano y la formación de parejas con fines económicos o legales también contribuyen a la disolución de los vínculos. El matrimonio igualitario, aprobado en 2022, ha generado nuevas formalizaciones, pero todavía se reportan divorcios dentro de estas uniones; en 2024 se registraron 102 disoluciones de matrimonios entre personas del mismo género.
Los tribunales cubanos han destacado que los divorcios no solo implican la disolución del matrimonio, sino también la resolución de asuntos relacionados con la custodia de los hijos y la repartición de bienes. Al menos el 70% de los menores en Cuba tienen padres divorciados, y en la mayoría de los casos permanecen bajo cuidado materno, enfrentando las limitaciones económicas del hogar.
La combinación de dificultades económicas, migración, precariedad de vivienda y tensiones familiares ha contribuido a que los divorcios se conviertan en un fenómeno creciente en la sociedad cubana, reflejando el impacto de la crisis estructural en la vida familiar y las relaciones personales en la Isla.
Con información de Cubanet