Descarga gratis nuestra App

Cuba atrapada en el tablero energético entre Moscú y Washington

Redacción de CubitaNOW ~ jueves 12 de febrero de 2026

Article feature image

Rusia mide cada palabra, pero no su influencia. En medio de la creciente presión de Estados Unidos por frenar el suministro de petróleo a Cuba, el Kremlin ha optado por una estrategia calculada: evitar la confrontación directa con Washington sin cerrar la puerta al respaldo energético a La Habana.

El portavoz presidencial ruso Dmitri Peskov, aseguró que Moscú “no querría ninguna escalada” tras la advertencia estadounidense de imponer aranceles a los países que envíen crudo a la Isla.

La medida se deriva de una orden ejecutiva firmada el 29 de enero por el presidente Donald Trump, que declara una “emergencia nacional” respecto a Cuba y abre la posibilidad de sanciones contra terceros estados que apoyen energéticamente al régimen.

Sin embargo, detrás del tono prudente se esconde un mensaje más complejo. Peskov recordó que el comercio bilateral entre Rusia y Estados Unidos es “prácticamente inexistente”, una afirmación que reduce el impacto potencial de nuevos aranceles. En otras palabras, Moscú no parece especialmente intimidado por las amenazas económicas de Washington.

Cuando fue consultado sobre planes concretos de suministro energético a Cuba, el Kremlin evitó ofrecer detalles. Alegó “razones comprensibles” para no hacer públicos esos asuntos. Ese silencio no implica ausencia de apoyo; al contrario, sugiere que las decisiones se manejan bajo estricta discreción en un contexto geopolítico altamente sensible.

Mientras tanto, otras figuras del gobierno ruso han adoptado un tono más firme. El canciller Serguéi Lavrov reafirmó la “solidaridad” de Rusia con Cuba y Venezuela, y la portavoz María Zajárova calificó las acciones estadounidenses como un “bloqueo energético”. El contraste entre la cautela del Kremlin y la retórica política revela una estrategia dual: diplomacia moderada hacia afuera, respaldo político hacia adentro.

Todo ocurre en un momento crítico para Cuba. La Isla enfrenta apagones prolongados, racionamientos de combustible y una infraestructura eléctrica deteriorada tras años de falta de inversión. Cada posible cargamento de crudo se convierte en una pieza clave no solo para aliviar la crisis interna, sino también para redefinir equilibrios de poder en el Caribe.

Rusia intenta sostener a un aliado histórico sin abrir un nuevo frente de confrontación con Estados Unidos. Washington busca cerrar el cerco energético. En ese pulso silencioso, Cuba vuelve a quedar en el centro de una disputa global donde la energía es mucho más que combustible: es poder, influencia y estrategia internacional.

Fuente: Reuters

En la foto Portavoz del Kremlin Dmitri Peskov


Recomendado para ti

Tambien te puede interesar