Comprar agua para sobrevivir... Grito desesperado que revela el desplome de una nación
Redacción de CubitaNOW ~ martes 17 de febrero de 2026
En medio de una crisis prolongada de servicios básicos, una publicación en redes sociales desde Holguín sacudió a cientos de cubanos dentro y fuera de la Isla. El breve mensaje, en el que una mujer pedía comprar “un poquito de agua” para poder bañar a su abuela y a su hijo, puso rostro humano a una realidad que se repite cada vez con más frecuencia: la imposibilidad de acceder con normalidad a un recurso tan elemental como el agua potable.

Aunque el caso se viralizó por su carga emocional, el problema que refleja no es aislado. En los últimos años, distintas provincias del país han enfrentado interrupciones prolongadas del servicio debido al deterioro de las redes hidráulicas, la falta de combustible para el bombeo y la escasez de piezas de repuesto. En barrios enteros, el suministro puede tardar días o incluso semanas en restablecerse, obligando a las familias a cargar cubos desde puntos lejanos o a pagar por el transporte informal del agua.
El impacto trasciende la incomodidad. La falta de agua compromete la higiene, la preparación de alimentos y el cuidado de personas vulnerables, como ancianos o niños pequeños. También incrementa riesgos sanitarios cuando se almacena en condiciones inadecuadas. En muchos hogares, almacenar cada litro se convierte en una tarea diaria que consume tiempo y energía, especialmente en contextos donde además escasea la electricidad y el combustible.
Medios internacionales han documentado esta problemática en varias ocasiones. La agencia Reuters ha reportado sobre el deterioro de la infraestructura hidráulica cubana y las dificultades para mantener los sistemas de bombeo. Por su parte, BBC News ha abordado la crisis de servicios básicos en la isla, incluyendo los cortes de agua vinculados a apagones y falta de combustible. Asimismo, el diario español El País ha publicado testimonios de ciudadanos que dependen de camiones cisterna o soluciones informales para abastecerse.
Más allá de las cifras y análisis técnicos, lo que estremece es la normalización de escenas que en otros contextos resultarían impensables: personas ofreciendo combustible para bombear agua, vecinos compartiendo lo poco que tienen y familias organizándose para garantizar un mínimo de higiene.

La solidaridad comunitaria suele emerger como respuesta inmediata, pero no sustituye la necesidad de soluciones estructurales. No se hizo esperar la respuesta de muchos cubanos que se solidarizaron: “Ven a mi casa para que busques”, “Yo te puedo regalar un poco de agua”, “Mi hermano tiene bastante agua, él te da” y así se sucedieron los comentarios de apoyo... pero eso no basta ni logra solucionar la situación aunque ponga de relieve la humanidad que aún subyace en el pueblo.
Algunos incluso ofrecieron lo poco que tenían: “Si puedes manda a buscar un galón de 20 litros… lo siento mucho”, comentó una persona. Otros pedían la dirección para llevarle el agua gratis. “El agua no se cobra, se le da al que la necesite”, escribió una internauta.
Cuando conseguir agua se convierte en un acto de supervivencia, la crisis deja de ser un dato estadístico y se transforma en una experiencia cotidiana que marca profundamente la vida de miles de personas.
Fuentes: Migdalia Elosegui Parra - Revolico Motelera Antilla
Fuente: Migdalia Elosegui Parra