Cacerolazos resuenan en La Habana mientras crece la indignación ciudadana(Videos)
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 9 de abril de 2026
Cacerolazos sonaron a pleno día en varios barrios de La Habana y sus alrededores, reflejo de la frustración popular ante apagones prolongados, calor extremo y la falta de servicios básicos, en medio de un contexto de creciente tensión social.
Los calderos y utensilios de cocina comenzaron a sonar en Santos Suárez, Centro Habana; en calles como Belascoaín y Reina, en lo que vecinos describen como un “cacerolazo masivo” que se prolongó durante horas. La protesta pacífica es una respuesta directa a apagones que en algunos sectores superan las 30 horas continuas, al calor sofocante y a la presencia de plagas que dificultan la vida cotidiana. Los ciudadanos, cansados de la ausencia de soluciones, recurrieron a esta forma de manifestación sonora para visibilizar su malestar y exigir atención a necesidades básicas como electricidad, agua potable y alimentos.
Este tipo de acción, que en otras ocasiones se había limitado a las noches, ahora se realiza a plena luz del día, lo que evidencia el hartazgo acumulado y la urgencia por ser escuchados. Los cacerolazos se han convertido en un símbolo de resistencia no violenta, mostrando la creatividad de la ciudadanía para reclamar derechos fundamentales sin recurrir a confrontaciones directas con las autoridades.
En paralelo, varios activistas locales han denunciado restricciones a su libertad de movimiento. Las medidas incluyen vigilancia constante, intimidación y, en casos extremos, confinamiento en sus domicilios, como ocurrió con Adelth Bonne Gamboa, quien reporta precsamente este cacerolazo. Estas limitaciones buscan silenciar las denuncias y reducir la visibilidad de las protestas ciudadanas, aunque hasta ahora no han logrado frenar la movilización vecinal.
Organizaciones y familias han expresado que estas manifestaciones son una forma de hacer notar que la población enfrenta problemas estructurales que persisten sin respuestas efectivas de las autoridades. Además, reflejan la combinación de una crisis energética prolongada y la percepción de abandono institucional que afecta la vida diaria en múltiples comunidades.
Otro cacerolazo, este en la noche en Marianao, también fue sonado según reporta Yosmany Mayeta
El cacerolazo, más que un ruido en las calles, se ha convertido en un termómetro del malestar social, con barrios enteros unidos por el sonido de calderos y ollas, enviando un mensaje claro: la ciudadanía exige soluciones inmediatas a sus problemas básicos.
El activista que ha documentado y difundido estas protestas desde su confinamiento domiciliario es Adelth Bonne Gamboa, quien ha alertado sobre las condiciones extremas de apagones, calor y precariedad que enfrentan los vecinos, resaltando que la indignación popular continúa creciendo pese a los intentos de control.
Fuentes: Adelth Bonne Gamboa, Facebook (publicación pública, 9 abril 2026)