Aumentan las entidades económicas en Cuba, pero los números no lo demuestran
Redacción de CubitaNOW ~ martes 24 de febrero de 2026
La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) publicó los datos actualizados sobre la “Organización Institucional” de la economía cubana con cierre en diciembre de 2025, revelando un incremento significativo en el número de entidades registradas desde 2022. Sin embargo, el crecimiento estructural no se ha traducido en una mejora del desempeño económico general.
De acuerdo con el informe, el total de entidades activas asciende a 20.349, lo que representa un aumento del 39,73% respecto a 2022, equivalente a 5.786 nuevas unidades. El período analizado coincide con los efectos posteriores a la llamada “Tarea Ordenamiento” y la expansión formal de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Las mipymes constituyen el segmento de mayor crecimiento. Actualmente superan las 10.000 —232 estatales y 9.941 privadas— y representan cerca del 49% del total de entidades económicas, frente al 32% que ocupaban en 2022. En términos relativos, el 91% del crecimiento total corresponde a mipymes privadas. No obstante, este dinamismo no ha evitado que la economía cubana registre una contracción promedio anual cercana al 2% en el mismo período.
El informe también señala una reducción del 3,7% en el sector cooperativo, con la desaparición de 191 cooperativas, principalmente UBPC (Unidades Básicas de Producción Cooperativa), que disminuyeron un 11%. En contraste, las Cooperativas No Agropecuarias mostraron un ligero incremento.
Por otra parte, las unidades presupuestadas —dependientes directamente del Estado— crecieron un 17,18%, sumando 387 nuevas entidades. Asimismo, las sociedades mercantiles aumentaron un 20,24% y las empresas filiales un 53,96%, aunque en cifras absolutas representan alrededor de 500 unidades.
En cuanto a la inversión extranjera, se contabilizan 390 entidades, entre ellas 131 empresas mixtas y 72 totalmente extranjeras.
El panorama descrito refleja una paradoja: más actores económicos, pero sin expansión productiva. Analistas apuntan a factores como la baja productividad, la concentración sectorial de las mipymes y el entorno regulatorio como elementos que podrían estar limitando el impacto positivo de este crecimiento estructural.