Se acelera la salida de médicos cubanos de Venezuela por presión de EE.UU. y genera crisis
Redacción de CubitaNOW ~ martes 2 de junio de 2026
La creciente presión de Washington sobre las misiones médicas cubanas en el exterior está provocando una reducción significativa del personal sanitario de Cuba en Venezuela. La retirada progresiva de estos profesionales, que durante años sostuvieron buena parte del sistema de salud venezolano, refleja el debilitamiento de uno de los principales esquemas de cooperación entre La Habana y Caracas y abre un nuevo escenario de incertidumbre para ambos países.
La presencia de médicos cubanos en Venezuela atraviesa una fase de repliegue acelerado en medio de la intensificación de las sanciones y la presión diplomática ejercida por Estados Unidos contra las llamadas misiones médicas internacionales organizadas por La Habana.
En los últimos meses, profesionales de distintas especialidades como pediatría, ginecología, traumatología, oftalmología y medicina interna han comenzado a abandonar centros de salud del programa Barrio Adentro, una de las estructuras sanitarias más emblemáticas de la cooperación cubano-venezolana.
Este movimiento coincide con el endurecimiento de la postura de Washington, que considera estas misiones como un sistema de explotación laboral utilizado por el Estado cubano para generar ingresos en divisas. La reducción del contingente médico en Venezuela se interpreta como una consecuencia directa de ese entorno de presión internacional.
Hasta finales de 2025, se estimaba que alrededor de 13.000 profesionales cubanos prestaban servicios en el país sudamericano. Su salida progresiva está dejando vacíos importantes en hospitales, consultorios y centros de diagnóstico, donde ya se reportan cancelaciones de consultas y limitaciones en la atención especializada.
El impacto es especialmente visible en instalaciones como el Centro Diagnóstico Integral Salvador Allende en Caracas, donde pacientes han comenzado a ser reubicados en otros centros con capacidades igualmente limitadas. La situación se suma a las dificultades estructurales del sistema sanitario venezolano, afectado desde hace años por la falta de inversión, la migración de personal médico local y el deterioro de la infraestructura hospitalaria.
Las misiones médicas han sido durante décadas una fuente clave de ingresos para el Estado cubano. A través de contratos internacionales, el gobierno de La Habana recibía pagos millonarios por los servicios prestados, aunque los profesionales solo accedían a una fracción de esos ingresos, mientras el resto era gestionado por entidades estatales vinculadas al sector empresarial militar.
Este modelo de cooperación también ha sido objeto de críticas por las restricciones impuestas a los trabajadores y el control administrativo ejercido durante sus estancias en el exterior, lo que ha generado cuestionamientos por parte de organismos internacionales.
En respuesta a la situación actual, autoridades cubanas han evaluado posibles cambios en el esquema de remuneración de los médicos en misiones internacionales, incluyendo la posibilidad de aumentar el porcentaje de ingresos que reciben directamente los profesionales.
Sin embargo, analistas consideran que el problema trasciende lo salarial y está relacionado con la creciente presión geopolítica y el cambio en las condiciones que durante años sostuvieron este tipo de acuerdos.
Mientras tanto, Venezuela intenta mitigar el impacto mediante programas de formación acelerada de personal sanitario, aunque expertos advierten que estos esfuerzos no compensarán a corto plazo la pérdida de miles de médicos con experiencia, lo que podría agravar aún más la situación del sistema de salud en el país.

Fuente: Bloomberg y Brigada Médica cubana en Venezuela