Delbis Fernández, un ciudadano cubano que reside actualmente en Inglaterra, expuso en un video difundido en redes sociales cómo las consecuencias del régimen cubano continúan afectando su vida cotidiana, a pesar de encontrarse a más de 4.600 millas de distancia y vivir en una democracia consolidada como la británica.
Según relató, uno de los primeros obstáculos que enfrentó tras llegar al Reino Unido ocurrió durante el proceso para abrir una cuenta bancaria. La entidad financiera le exigió firmar una declaración jurada en la que aseguraba no mantener vínculos con instituciones del Estado cubano como el Ministerio del Interior (Minint) o las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Aunque cumplió con el requisito, el banco demoró varias semanas en responder y finalmente rechazó su solicitud sin ofrecer explicaciones claras, lo que lo obligó a recurrir a otra entidad de menor perfil.
Las dificultades no se limitaron al ámbito financiero. Fernández explicó que, en otra ocasión, intentó acceder a una instalación militar británica para realizar un trámite y se le negó la entrada únicamente por su nacionalidad. De acuerdo con lo que le fue informado, Cuba figura en listados internacionales como país patrocinador del terrorismo, lo que automáticamente excluye a ciudadanos cubanos de este tipo de espacios en el Reino Unido.
El impacto de esta situación también ha alcanzado su entorno familiar. El hermano de su esposa, quien trabaja en un centro vinculado a actividades relacionadas con armamento nuclear, tuvo que informar a sus superiores que tenía un familiar cubano, debido a los estrictos protocolos de seguridad nacional vigentes en ese sector.
El testimonio de Fernández pone en evidencia cómo las tensiones políticas internacionales y la reputación del régimen cubano generan un escrutinio adicional sobre los ciudadanos de la Isla, incluso cuando estos no tienen relación alguna con las estructuras del poder estatal.
En otro de sus videos, Delbis compartió detalles sobre su vida laboral y económica en Inglaterra. Actualmente trabaja como camionero y percibe un salario mensual promedio de unas 2.700 libras esterlinas. Indicó que vive en una vivienda proporcionada por el gobierno británico, por la que paga alrededor de 700 libras mensuales, aunque reconoció que los alquileres en el mercado privado suelen oscilar entre 1.200 y 1.300 libras, dependiendo de la zona.
Fernández también subrayó la importancia de aprender inglés como herramienta clave para integrarse y progresar profesionalmente en el país. En ese contexto, recordó que su ocupación actual no define su pasado: antes de emigrar, formaba parte del Circo Nacional de Cuba.
“Yo no vine para acá porque soy camionero. Yo soy camionero porque vine para acá”, afirmó, resumiendo una experiencia que refleja cómo muchos cubanos deben reinventarse en el exilio, mientras siguen cargando con el peso de un sistema político que los persigue más allá de las fronteras.
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