El drama de familias cubanas que buscan a jóvenes desaparecidos tras viajar a Rusia con supuestas ofertas de trabajo civil continúa creciendo. Testimonios recogidos por el periodista Mario J. Pentón, de Martí Noticias, revelan un patrón de engaño, traslado al frente de guerra en Ucrania y posterior silencio oficial sobre el paradero de los reclutados.
Madres y familiares aseguran que sus hijos partieron de Cuba creyendo que trabajarían en construcción u otros oficios civiles, pero terminaron vinculados al conflicto armado sin información clara, sin respaldo consular efectivo y sin confirmación oficial cuando desaparecen.
“Pensó que iba a construir, no a combatir”
Roxana Rosabal, residente en La Habana, contó a Martí Noticias que su hermano, Yoandry Rosabal Arias, salió de Cuba el 6 de septiembre por el aeropuerto de Varadero convencido de que trabajaría en proyectos de construcción en Rusia.
“Le dijeron que era un empleo normal. Nunca habló de guerra ni de armas”, explicó. La oferta incluía pasaje aéreo, una línea telefónica y un salario elevado. Durante los primeros días, el joven se comunicó por Telegram, pero el contacto se interrumpió el 29 de septiembre.
“Desde entonces no sabemos nada. Es como si se lo hubiera tragado la tierra”, dijo Roxana.
La familia también detectó irregularidades, como que el boleto aéreo no estaba emitido a nombre del joven. Al acudir a la Embajada de Cuba en Moscú, asegura haber recibido respuestas vagas.
“Me dicen que no aparece como fallecido, pero tampoco me dicen dónde está. Es como si no existiera”, lamentó.
Otro caso recogido por Martí Noticias es el de Yamileth González, madre de Antonio Rolando Niebla González, quien viajó a Rusia en enero de 2024 con la intención de ayudar económicamente a sus dos hijas, que habían quedado huérfanas de madre.
Tres meses después, recibió una llamada inesperada:
“Mamá, estoy en la guerra”.
Yamileth relató que quedó en shock, ya que su hijo nunca le dijo que iría a un conflicto armado. Desesperada, viajó a Moscú y logró comunicarse con él por videollamada.
“Me decía que estaba trabajando como cocinero y que hacía lo que podía para sobrevivir”, contó.
La última comunicación ocurrió el 22 de mayo de 2025. Después, comenzaron las versiones contradictorias. Una mujer que se identificó como abogada le informó que su hijo estaba muerto y que llevaba meses en una morgue, pero otras fuentes le aseguraron que no aparece en los registros oficiales de bajas.
“No tengo un documento, una confirmación. Nada oficial”, afirmó. “Como madre, yo siento que mi hijo está vivo”.
Hoy, desde Cuba, Yamileth no tiene recursos para seguir buscándolo.
“Mis nietas me preguntan cuándo su papá va a regresar. ¿Qué les digo?”, expresó entre lágrimas.
Un patrón que se repite
Según los testimonios recopilados por Mario J. Pentón, los casos comparten elementos comunes:
Ofertas iniciales de empleo civil en Rusia.
Falta de información clara sobre el destino real.
Contacto limitado o inexistente una vez en zona de guerra.
Contratos opacos que terminan vinculando a los jóvenes a operaciones militares.
Ausencia de apoyo efectivo del Estado cubano cuando los reclutados desaparecen o mueren.
Familiares de otros cubanos, como Yoan Viondi Mendoza, también han denunciado desapariciones bajo circunstancias similares, pero pidieron anonimato por temor a represalias.
“Estamos solas. Ni Rusia ni Cuba nos dicen qué pasó con nuestros familiares”, afirmó una pariente. “Si alguien les ofrece ir a Rusia, no se dejen engañar”.
Hasta el momento, según las familias, no existe una respuesta pública clara ni asistencia consular efectiva por parte de las autoridades cubanas. Mientras tanto, los parientes continúan haciendo llamados desesperados para obtener cualquier información que permita saber si sus hijos siguen con vida.
(Con información de Martí Noticias)
Trump reaparece con un moratón en la mano y su explicación vuelve a encender las redes
Hace 10 horas
Artistas cubanos se unen en apoyo a El Chulo tras su arresto por ICE en Estados Unidos
Hace 10 horas