Una broma estudiantil terminó en tragedia en el estado de Georgia cuando un profesor de secundaria murió tras ser atropellado accidentalmente por uno de sus alumnos durante un incidente ocurrido frente a su casa. A pesar de que varios jóvenes fueron arrestados tras el suceso, la esposa del docente sorprendió al pedir públicamente que se retiren los cargos contra ellos.
La víctima fue identificada como Jason Hughes, de 40 años, profesor de matemáticas en la escuela North Hall High School, en Gainesville, y padre de dos hijos. De acuerdo con reportes de las autoridades locales, el hecho ocurrió durante la noche lluviosa del jueves, cuando un grupo de estudiantes llegó a su vivienda para realizar una broma tradicional conocida entre los alumnos: lanzar papel higiénico sobre los árboles y el jardín.
Según los informes del caso, Hughes salió de su casa para intentar sorprender a los jóvenes en el acto. Sin embargo, mientras los estudiantes regresaban rápidamente a sus vehículos para marcharse, el profesor resbaló en la calle mojada frente a su vivienda.
En ese momento fue atropellado por una camioneta conducida por Jayden Ryan Wallace, de 18 años, quien formaba parte del grupo. El docente recibió primeros auxilios en el lugar y posteriormente fue trasladado de urgencia a un hospital, donde falleció a causa de las heridas.
Las autoridades del condado de Hall arrestaron al joven conductor y lo acusaron de homicidio vehicular en primer grado, conducción imprudente, allanamiento de morada y arrojar basura en propiedad privada. Wallace fue liberado posteriormente tras pagar una fianza de 11.080 dólares y deberá comparecer ante un tribunal el próximo 1 de abril.
Otros cuatro estudiantes de 18 años —identificados como Elijah Tate Owens, Aiden Hucks, Ana Katherine Luque y Ariana Cruz— también fueron detenidos y acusados de allanamiento y de arrojar basura en propiedad privada. Todos quedaron en libertad bajo fianza y deberán presentarse ante la justicia.
No obstante, la reacción de la familia del profesor ha generado atención en la comunidad. Laura Hughes, esposa del docente y también educadora en la misma escuela, pidió públicamente que se retiren los cargos contra los cinco jóvenes involucrados.
En una declaración citada por medios estadounidenses, afirmó que la familia desea evitar que esta tragedia termine afectando de manera irreversible la vida de los estudiantes.
“Esta es una tragedia terrible y nuestra familia está decidida a evitar que ocurra otra tragedia que arruine las vidas de estos estudiantes”, expresó.
Según explicó, su esposo no salió con la intención de confrontar a los jóvenes, sino porque estaba emocionado por sorprenderlos durante la broma. También aseguró que Hughes mantenía una relación cercana con muchos de sus alumnos.
Tras el suceso, el distrito escolar del condado de Hall emitió un comunicado dirigido a estudiantes y padres recordando los riesgos de ciertas bromas realizadas durante la temporada previa al baile de graduación. Las autoridades escolares pidieron evitar actividades que puedan provocar daños materiales o poner en peligro a otras personas.
Fuente: The New York Times
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