Antonio Orozco cuenta cómo su hija Antonella inspiró una emotiva canción y aprovecha la historia para rendir homenaje a las madres, a quienes reconoce como fundamentales en la crianza.
Antonio Orozco, cantante y compositor español conocido por éxitos como “Devuélveme la vida” y “Pedacitos de ti”, encontró en la paternidad una nueva fuente de inspiración. El artista ha contado cómo una sencilla nana que improvisaba para su hija Antonella terminó transformándose en “Te juro que no hay un segundo que no piense en ti”, una de las canciones más personales de su trayectoria.
Orozco explicó que, cuando la pequeña no quería comer, él recurría a una pianola y comenzaba a cantarle para conseguir que terminara su comida. Aquellas melodías improvisadas, nacidas de una situación cotidiana, fueron tomando forma hasta convertirse en una canción dedicada a Antonella.
El cantante ha reconocido que la experiencia de criar nuevamente a una niña pequeña le ha hecho valorar todavía más el trabajo de las madres. Con humor, recordó las conversaciones con la madre de su hija cuando él se quejaba porque la niña no comía o no dormía y recibía siempre la misma respuesta: “Tienes que insistir”.
“Ahora me está pasando a mí”, relató Orozco, antes de expresar públicamente su admiración por las madres y reconocer que aquella etapa de la crianza le ha dejado importantes aprendizajes.
La canción se convirtió así en una declaración de amor hacia Antonella. La pequeña, además, aparece como protagonista del videoclip y su voz puede escucharse al final de la grabación.
Antonio Orozco convirtió una noche de padre agotado en una de las canciones más emotivas dedicadas a su hija Antonella.
Para Orozco, la llegada de Antonella supuso una nueva inspiración personal y artística. La canción, nacida como una nana para acompañarla durante sus primeros años, terminó convirtiéndose en un homenaje a ese vínculo único entre un padre y su ¡HOLA!.
Fuente: Pilares con Alma