(Captura de pantalla © El Sexto – Facebook)
La presentación de unas 4.000 piezas atribuidas a Luis Manuel Otero Alcántara durante sus años de prisión terminó en una confrontación pública con el artista Danilo Maldonado, El Sexto, quien cuestionó directamente la autoría de parte de los trabajos exhibidos. Según el relato de Maldonado, Otero inicialmente aseguró que todos los dibujos eran suyos, pero solo después de que El Sexto señalara diferencias visibles entre los trazos mencionó que algunas piezas habían sido realizadas por otros presos. Ese punto es central en la polémica: según Maldonado, si él no hubiera preguntado por las diferencias entre las obras, Otero no habría hablado de los trabajos realizados por otros reclusos.
La controversia alrededor de la obra presentada por Luis Manuel Otero Alcántara en Miami escaló tras una confrontación pública con el artista cubano Danilo Maldonado, El Sexto, quien puso en duda la autoría de parte de las piezas atribuidas al opositor durante sus cinco años de encarcelamiento en Cuba.
El enfrentamiento ocurrió en El Espacio 23, donde se exhibe una selección de aproximadamente 4.000 dibujos y pinturas que Otero asegura haber realizado durante su prisión. Según contó El Sexto en una transmisión en directo, se acercó al artista y le preguntó directamente: “¿Todos esos dibujos los hiciste tú?”. Otero habría respondido inicialmente que sí.
Maldonado afirmó que entonces señaló diferencias entre los trazos de varias piezas, entre ellas dibujos azules y representaciones de pericos. Fue después de esa observación, según su versión, cuando Otero explicó que algunas obras habían sido realizadas por otros presos y que tenía intención de enviarles dinero.
Este detalle ocupa el centro de la acusación de El Sexto: sostiene que, si él no hubiera señalado las diferencias en los trazos y preguntado por la autoría, Luis Manuel no habría mencionado que existían obras realizadas por otros reclusos.
Maldonado considera contradictorio que primero se presentara el conjunto como obra propia y posteriormente apareciera la explicación sobre la participación de otros presos: “Los trazos son muy diferentes”, le habría advertido durante la conversación.
La discusión no constituye, por sí misma, una prueba de plagio. Hasta el momento, no se han presentado públicamente peritajes que determinen qué piezas fueron realizadas por Otero y cuáles por otros presos.
El Sexto también cuestionó la posibilidad de conservar y sacar de una prisión cubana miles de trabajos artísticos y calificó de “montaje falso” el relato que rodea la exposición.
Otero, por su parte, ha defendido públicamente su experiencia como preso político y ha relatado huelgas de hambre, confinamientos y agresiones sufridas durante su encarcelamiento.
La nueva disputa deja ahora una pregunta abierta sobre la autoría, procedencia y documentación de las obras. Mientras El Sexto exige explicaciones, las instituciones que presentan el proyecto lo consideran parte del testimonio artístico de Otero durante su encarcelamiento.
Fuentes: El Espacio 23 - WLRN