Según los datos más recientes disponibles sobre el estado del sistema eléctrico nacional (SEN) ofrecidos por la propia Unión Eléctrica de Cuba (UNE) y reportados en medios de noticias internacionales, Cuba continúa enfrentando una grave situación de déficit de generación eléctrica con amplias zonas afectadas por apagones durante este viernes 23 de enero.
El parte diario indica que la disponibilidad de energía durante el horario pico nocturno del jueves 22 se estimó en aproximadamente 1 260 MW, mientras que la demanda proyectada alcanzaba cerca de 3 230 MW, lo que implica un déficit de aproximadamente 1 970 MW, es decir, una enorme brecha entre lo que puede producir el sistema y lo que se requiere para mantener el servicio estable en todo el país. Esto conlleva a programar afectaciones y cortes de energía eléctricos para evitar fallos mayores en el sistema, dejando a una parte significativa del país con interrupciones planificadas o extendidas del servicio.
Los informes señalan que este déficit persistente es reflejo del deterioro estructural de la infraestructura energética, la obsolescencia de las centrales termoeléctricas y la escasez de recursos críticos como el combustible para generar electricidad en el país, limitaciones que impiden cubrir plenamente la demanda de energía. Las autoridades han recurrido a programar cortes controlados para preservar la estabilidad general del sistema, pero esto significa que amplias zonas enfrentan apagones programados o no programados durante las horas de mayor consumo.
Además, reportes independientes y cobertura internacional también apuntan que en días recientes la UNE había advertido sobre la posibilidad de apagones simultáneos en una gran parte del territorio —en algunos casos estimados por agencias de noticias hasta en más de la mitad de Cuba durante los horarios “pico” de energía— como consecuencia de esta discrepancia entre generación y demanda, aunque las cifras exactas pueden variar según la fuente y la actualización local del informe del día.
Esta crisis energética forma parte de un problema más amplio y continuado que el país enfrenta desde hace meses, donde el SEN opera con frecuentes déficits de generación que llevan a apagones diarios de varias horas, afectando la vida cotidiana de millones de cubanos, la actividad productiva y los servicios esenciales. El mal estado de las plantas, la falta de inversiones, las fallas recurrentes de unidades térmicas y la dependencia de combustibles importados siguen siendo factores clave que limitan la capacidad del sistema para satisfacer la demanda eléctrica nacional.
El reporte de la UNE del 23 de enero de 2026 confirma que la crisis eléctrica en Cuba continúa, con un déficit de generación severo y programación de cortes para sostener el sistema, reflejando un escenario en el que la disponibilidad de energía cubre solo una fracción de la demanda nacional, y donde los apagones y afectaciones del servicio siguen siendo una realidad para muchos residentes en la isla.
Encierro de una cubana y sus dos hijos mantiene en vilo a una urbanización de Mallorca
Hace 20 horas
Miami crea equipo especial para vigilar negocios con vínculos al régimen cubano (Video)
Hace 3 horas