La Asamblea Municipal del Poder Popular de Guantánamo publicó un informe oficial sobre un operativo de inspecciones a negocios privados realizado entre el 28 de marzo y el 4 de abril de 2026, que desató críticas entre ciudadanos y dejó al descubierto la paradoja central de la política económica cubana: el Estado sanciona al sector privado por precios altos mientras no ofrece productos básicos accesibles en pesos cubanos.
Según los datos oficiales, 132 inspectores realizaron 380 acciones sobre igual número de negocios privados en la provincia. De ellos, el 86% —327 establecimientos— presentaron violaciones, lo que derivó en 326 multas que sumaron 1,929,045 pesos cubanos, de los cuales 773,000 correspondieron al Decreto 30. Entre las infracciones más frecuentes se registraron 61 casos de precio concertado, 55 de no depósito de efectivo en cuenta bancaria y 44 por no uso de pasarelas de pago. Además, se efectuaron seis ventas forzosas de productos como plátano, frijol, espagueti y pollo para unidades de salud y educación, dos ocupaciones y un cierre temporal de tres días.
Los ciudadanos cuestionaron los resultados y la coherencia del operativo frente a la escasez crónica de productos básicos. Los precios detectados en los negocios privados contrastan marcadamente con los oficiales: el pollo se vendía entre 600 y 650 pesos frente a 310 concertados; un litro de aceite, entre 1,500 y 1,600 frente a 950; yuca a 80 frente a 35; detergente de 500 gramos entre 600 y 700 frente a 300; y guayaba a 150 frente a 23. Estas diferencias expusieron la incapacidad del Estado para garantizar suministro estable en moneda nacional.
En redes sociales, los usuarios cuestionaron directamente la lógica del control estatal: “¿El Estado qué vende? ¿Por qué no vende el Estado? ¿Por qué le es imposible poner estos 4 plátanos en venta? ¿Por qué lo único que vende es en las tiendas en USD?”, comentó un vecino. Otros señalaron que los operativos resultan simbólicos y no resuelven la escasez: “Todo eso es una burla. Al final los inspectores llegan a los locales y parecen hormigas cargando, esos son números inventados”.
El episodio refleja la tensión entre la presión sobre el sector privado y la ineficiencia del aparato estatal, poniendo en evidencia una brecha que afecta tanto a consumidores como a pequeños empresarios. La práctica oficial, orientada a sancionar precios y formas de pago, no garantiza la disponibilidad de productos esenciales, y mantiene en la población la sensación de desigualdad y frustración ante un sistema que, en apariencia, controla la economía pero no satisface necesidades básicas.
Fuentes: Página de Facebook Mi Guantánamo y CiberCuba
Sandro Castro utiliza animales del Zoológico de 26 para lanzar críticas al régimen cubano
Hace 1 día