El secretario de Estado de Estados Unidos Marco Rubio afirmó que la situación económica de Cuba solo podría mejorar con reformas profundas, pero aseguró que ello es imposible bajo los actuales dirigentes, a quienes calificó de “económicamente incompetentes”, en un nuevo mensaje crítico hacia el gobierno de la isla.
Las relaciones entre Washington y La Habana volvieron a tensarse tras las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos Marco Rubio, quien lanzó fuertes críticas contra la conducción económica y política del gobierno cubano, insistiendo en que el país no podrá salir de su crisis estructural sin un cambio de liderazgo.
Durante una entrevista televisiva con la cadena Fox News, difundida también a través del Departamento de Estado de Estados Unidos y luego amplificada por redes sociales oficiales, Rubio sostuvo que Cuba atraviesa una profunda parálisis económica y responsabilizó directamente a sus autoridades actuales de la situación. En sus palabras, las reformas necesarias para estabilizar la economía solo serían posibles si se reemplaza el modelo de gobierno vigente.
El funcionario estadounidense fue más allá de la crítica económica y acusó al Estado cubano de permitir la presencia e influencia de actores extranjeros en la isla, a los que Washington considera adversarios estratégicos. Según su postura, esta situación representa un riesgo para la seguridad regional, especialmente por la proximidad geográfica entre ambos países.
Rubio también reafirmó que la administración estadounidense no permitirá actividades militares o de inteligencia de potencias rivales en territorio cubano, reforzando la línea dura que ha caracterizado su política hacia la isla en los últimos meses.
Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente deterioro económico en Cuba, marcado por inflación, escasez de productos básicos y una contracción sostenida de la actividad productiva. Diversos informes internacionales han señalado una caída significativa del PIB cubano desde finales de la década anterior, así como un aumento del descontento social.
El discurso del secretario de Estado se alinea con la postura de la administración estadounidense actual, que ha mantenido una política de presión sostenida mediante sanciones y restricciones diplomáticas. En este escenario, Washington ha insistido en que cualquier flexibilización dependerá de cambios estructurales dentro del sistema político cubano.
Mientras tanto, en la isla, el gobierno ha rechazado en múltiples ocasiones estas declaraciones, argumentando que forman parte de una estrategia de presión externa que busca condicionar su soberanía.
El intercambio de posiciones refleja la persistencia de un conflicto político de larga data, en el que las diferencias ideológicas y económicas siguen marcando la relación entre ambos países sin señales claras de acercamiento en el corto plazo.
Fuente: Cibercuba
Agente de Policía en Cienfuegos captado extrayendo combustible de moto oficial (Video)
Hace 21 horas
Denuncian pérdidas y atrasos en envíos de autos desde Estados Unidos hacia Cuba (Video)
Hace 5 horas