Al menos 97 jóvenes reclutados por el régimen cubano han muerto durante el cumplimiento del Servicio Militar Obligatorio (SMO) entre 2001 y 2026, según un informe del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), una organización independiente gestionada por el centro de estudios Cuba Siglo 21, con sede en Madrid.
La investigación, titulada El endurecimiento del Servicio Militar Obligatorio en Cuba, advierte que la cifra podría ser considerablemente mayor debido a la ausencia de estadísticas oficiales y al hermetismo de las autoridades cubanas en torno a las muertes ocurridas dentro de las unidades militares.
El informe señala que los suicidios constituyen la principal causa de fallecimiento entre los reclutas, con el 34% de los casos documentados. Entre 2021 y 2025 fueron registrados 33 suicidios, 22 de ellos solamente en 2025, el mayor número reportado en un solo año. No obstante, los investigadores advierten que el aumento podría estar relacionado también con una mayor documentación y divulgación de estos casos por parte de familiares.
La investigación sostiene que, de las 97 muertes recopiladas desde 2001, 25 estuvieron relacionadas con presuntas negligencias graves, 22 con accidentes, seis con falta de atención médica y seis con homicidios. Además, se reportan dos desapariciones y otros tres casos en los que no ha podido determinarse la causa del fallecimiento.
El OCAC denuncia que el Gobierno cubano no ofrece estadísticas públicas sobre las muertes ocurridas durante el servicio militar, obligatorio para los jóvenes mayores de 17 años. La falta de transparencia, según la organización, impide conocer la verdadera dimensión de un problema que afecta principalmente a jóvenes cuya edad promedio al morir apenas alcanza los 18 años.
El informe también recoge testimonios sobre las condiciones dentro de las unidades militares y los extremos a los que algunos reclutas habrían llegado para intentar escapar del servicio. Entre los métodos descritos aparecen autolesiones con armas, ingestión de objetos punzantes, cortes con machetes y fracturas provocadas deliberadamente.
Familiares de jóvenes reclutados han denunciado además presiones y abusos por parte de las autoridades. Entre los casos recientes figura el de Mercedes Roque, quien cuestionó públicamente la investigación sobre la muerte de su hijo, Antonio Alejandro Rassi Roque, mientras cumplía el servicio militar.
También se encuentra el caso de la activista Alicia Alonso Morejón, quien denunció el intento de incorporar por la fuerza a su hijo y responsabilizó al régimen por cualquier daño que pudiera sufrir.
Fuente: ANSA