Miami dejó de ser una alternativa económica frente a Nueva York. El acelerado aumento de los precios en el sur de Florida ha llevado al área metropolitana de Miami-Fort Lauderdale-West Palm Beach a superar por primera vez a la región de Nueva York en el costo general de vida, según datos oficiales de Estados Unidos correspondientes a 2024.
El informe de Paridades de Precios Regionales de la Oficina de Análisis Económico situó a Miami y su área metropolitana en 114,155 puntos, frente a 112,563 de Nueva York-Newark-Jersey City. El promedio nacional se establece en 100. Solo la región de la Bahía de San Francisco presenta un costo de vida superior al del sur de Florida.
El cambio refleja la transformación económica que ha experimentado Miami en los últimos años, impulsada por el encarecimiento de la vivienda, los seguros, los restaurantes y otros gastos cotidianos. De acuerdo con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales y del índice S&P Case-Shiller citados por Bloomberg, los precios al consumidor en la zona han aumentado un 36% desde 2019, mientras que los valores de las viviendas se han disparado un 79% desde el inicio de la pandemia.
La vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas. El costo total de ser propietario en Miami, Fort Lauderdale y Palm Beach es ahora aproximadamente un 5% superior al de Nueva York y sus suburbios, según la Oficina de Análisis Económico.
A este escenario se suman los seguros. Florida registra algunas de las primas de vivienda más elevadas del país debido al riesgo de huracanes, inundaciones y otros fenómenos climáticos. Las estimaciones citadas sitúan el costo promedio anual de estas pólizas en unos 8.292 dólares, aproximadamente cuatro veces lo que pagan los propietarios en el estado de Nueva York.
Los impuestos a la propiedad también han aumentado significativamente. Según la firma inmobiliaria Attom, en el área de Miami se incrementaron un 62% desde 2019, más del doble del promedio nacional.
El encarecimiento coincide con una fuerte llegada de nuevos residentes durante y después de la pandemia. Florida recibió durante esos años a cientos de miles de personas procedentes de otros estados, mientras Nueva York registró una importante salida de población.
Para muchos recién llegados, el sueño de vivir en Miami a un menor costo se ha vuelto más difícil de alcanzar. Residentes consultados aseguran que han reducido sus salidas a restaurantes, el entretenimiento y otros gastos para compensar el aumento de los precios.
A pesar de todo, Miami continúa siendo atractiva para quienes buscan clima cálido, ausencia de impuesto estatal sobre la renta y un estilo de vida diferente. Sin embargo, la ciudad enfrenta ahora una nueva realidad: su rápido crecimiento ha convertido al sur de Florida en una de las regiones más caras de Estados Unidos.
Fuente: New York Post