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Iglesia Católica Cubana: “Cuánta falta hace la alegría y esperanza, en medio de tantas oscuridades”

Redacción de CubitaNOW

Sociedad, Cuba

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba envió este miércoles un mensaje de esperanza a los cubanos con motivo de la cercanía de la Navidad y el fin de año. "Cuánta falta nos hace despertar la alegría y esperanza, en medio de tantas oscuridades y desalientos", afirmaron.

"El Adviento es un tiempo de gracia en el que la Iglesia nos invita a preparar juntos el pesebre de nuestro corazón, de nuestras familias y comunidades para que acojamos a Jesús con un renovado amor. Es un tiempo de gracia, lo cual significa que Dios se manifiesta de un modo más cercano y, con su presencia, nos invita a crecer, a renovarnos, a purificar el corazón para ser más humanos y fraternos".

Los firmantes recordaron que en 2022 se cumplen 25 años 25 años de que las autoridades de Cuba decretaron la Navidad como un día feriado. La celebración es una oportunidad para "enseñarnos a vivir como hermanos".

"En la Nochebuena vamos a escuchar al profeta Isaías que nos dice: 'El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz…' (Is. 9,2). Deseamos que esa luz brille en nosotros para reconocer nuestras tinieblas y dejar que, en medio de ellas, irrumpa esa gran luz. Que allí donde haya miedo, desconfianza, rutina, mentira y odio, Cristo ponga coraje, esperanza, entusiasmo, verdad y perdón".

"Queremos saludar a las familias, que sufren la emigración y necesitan de un modo especial que esa luz que encendió Jesús al nacer pobre y humilde en Belén, brille cálida, mostrándoles su presencia cercana, solidaria, que consuela y reconforta, que nos da la certeza que en Jesús se unen todos los caminos y se acortan todas las distancias".

"La Navidad saca lo mejor de cada persona, despierta el amor a la vida, a la familia, crea un ambiente de paz que invita al encuentro con Dios, con los hermanos, nos hace tomar conciencia de que nunca estamos solos, que Él es el Emmanuel, el Dios con nosotros, que viene a quedarse y enseñarnos a mirar la vida con su mirada para reconocer su presencia en el prójimo y en los acontecimientos de la vida cotidiana, especialmente en el dolor y la soledad de tantas personas mayores, enfermas o que padecen graves dificultades y carencias".

"Cuánta falta nos hace despertar la alegría y esperanza, en medio de tantas oscuridades y desalientos. La presencia de Jesús en medio de nosotros es la fuente de una alegría que nada ni nadie nos puede quitar, en Él hemos puesto nuestra esperanza y sabemos que no seremos defraudados."

"En la Navidad Dios se hace solidario con la humanidad, Dios se hace hombre para que el hombre llegue a Dios, para ello se mete en nuestros corazones para entrar en la historia humana y transformarla desde adentro".

"Jesús es el Buen Samaritano, que sale a nuestro encuentro, que se detiene ante nuestra realidad con compasión, que se acerca para sanar nuestras heridas, darnos consuelo y esperanza, que nunca nos abandona y nos invita a salir para hacer lo mismo con nuestros hermanos más necesitados, con aquellos que sufren hambre, soledad, falta de libertad y esperan de nosotros un gesto de clemencia o misericordia".

"¡Cuánta alegría traería para sus familias y pueblo en general saber que, en esta Navidad, un buen número de quienes guardan prisión se les otorga la libertad y retornan a sus hogares para reinsertarse en la vida habitual e iniciar así el nuevo año!"

"Jesús nos enseña que nadie puede luchar en la vida aisladamente, se necesita una comunidad que nos sostenga y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia adelante. Los sueños se construyen juntos. Que en esta Navidad volvamos a soñar construir una patria de hermanos, donde cada uno pueda vivir con dignidad, donde nos escuchemos y dialoguemos para discernir el futuro, donde luchemos por el bien de todos en especial de quienes han quedado marginados por distintos motivos".

"Les deseamos, que en esta Navidad, reciban la bendición de Dios y que la misma sea portadora de justicia, paz, alegría y esperanza para ustedes, sus familias y seres queridos, también para todos los hijos de nuestro pueblo dispersos por el mundo. Que la Virgen Madre, a quien veneramos con el título de Virgen de la Caridad, sea quien interceda por nosotros para que sepamos acoger a su hijo, Jesús, con el mismo amor que lo hizo ella junto a San José", concluyó el mensaje de la Iglesia Católica a los cubanos.

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