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Hombres de baja estatura buscan verse más altos mediante dolorosa cirugía cosmética

Redacción de CubitaNOW

Tecnologia, Estados Unidos, Sociedad

Una controversial cirugía cosmética que permite a los hombres de baja estatura ganar hasta 6 pulgadas de altura se está extendiendo rápidamente en Estados Unidos, Canadá y otros países, pero al costo de decenas de miles de dólares, con un prolongado y doloroso período de recuperación e importantes riesgos que no se deben pasar por alto.

El alargamiento de piernas para ganar estatura implica la ruptura del fémur mediante una operación calculada milimétricamente y con un estricto régimen postoperatorio. La convalecencia puede extenderse por meses, un período en el que el paciente no puede caminar, y en ocasiones hay que volver a empezar de cero.


A ello, súmele el costo: hasta $70 mil dólares a pagar por la operación en algún centro con experiencia y reputación en un tipo de cirugía que pese a su creciente popularidad sigue siendo escasa en comparación a otros procedimientos estéticos.

Pero siempre hay gente dispuesta al sacrificio con tal de ganar unas pulgadas más. "Las mujeres generalmente no salen con hombres que son más bajos que ellas. Lo más difícil a veces era sentir que no iba a encontrar una esposa", dijo un británico de 30 años que se presentó como Sam en un amplio reportaje sobre el tema publicado por la BBC.

El joven se sometió a la cirugía y a la larga recuperación siguiente con tal verse un poco más alto. Ganó tres pulgadas en pocos meses. Antes media 5 pies 3 pulgadas y ahora el nuevo Sam sobrepasa los 5.6.

Si el británico buscaba ganar en estatura para ser más popular entre las damas, otros hombres consideran la altura física como un instrumento de aceptación e incluso poder. Frecuentemente llegan a la consulta con una estadística de la revista Forbes bajo el brazo: el promedio de altura de las 500 personas más ricas del mundo es de 6 pies.

En Estados Unidos este tipo de cirugías ha crecido un 30% en los últimos años, según estadísticas de la Asociación Estadounidense de Cirujanos Plásticos. Su popularidad también está aumentando en otra docena de naciones.

Uno de los centros donde más se práctica en Estados Unidos es la clínica LimbplastX Institute, en Las Vegas, donde el cirujano Kevin Debiparshad ha llegado perfeccionar la técnica invasiva de reconstrucción física.

El procedimiento puede resultar tan doloroso como se describe: en todos los casos primero se perfora agujeros en los huesos de cada fémur, que luego se parten en dos. Seguidamente, a través de cirugía, se colocan quirúrgicamente barras de metal en el interior de cada hueso y se fijan mediante tornillos. Concluida la operación, esas barras se van alargando lentamente 1 milímetro por día hasta llegar a la altura soñada, mientras los huesos van sanando lentamente. Los pacientes deben realizar fisioterapia varias horas al día 3-4 veces por semana durante unos seis meses. 

"Es una operación dolorosa, que implica un proceso de recuperación largo debido a que una parte del hueso queda blanda”, dijo Debiparshad en el reporte de la BBC. “Por eso se debe esperar a caminar hasta (el momento en) que ese hueso pueda sostener de nuevo el peso del cuerpo".

La técnica de crecimiento de extremidades fue desarrollada originalmente durante la IIGM por el cirujano soviético Gavril Ilizarov mientras innovaba con tratamientos para la rehabilitación de soldados que habían quedado mutilados en el campo de batalla.

Aunque los potenciales riesgos de semejante invasión corporal han disminuido con el avance de la medicina, siguen siendo considerables: desde lesiones nerviosas y embolias arteriales hasta la posibilidad de que los huesos no se fusionen otra vez. Porque no es sólo hueso lo que hay que cultivar, también se necesita desarrollar músculos, piel y vasos sanguíneos. 

Además, hay riesgos psicológicos relacionados con la dismorfia corporal, un trastorno obsesivo que consiste en la preocupación excesiva por algún defecto físico, ya sea real o imaginario.

Pero el Doctor Debiparshad afirma que, aunque se trata de una operación compleja y dolorosa, con la tecnología actual y un cuidadoso régimen postoperatorio los riesgos de minimizan. Y cita como prueba sus propias estadísticas: cada mes opera a más de 50 hombres que buscan burlar la estatura que la naturaleza les proveyó.

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