El influencer cubano Bryan Batista, conocido en redes como El Vaquero, contó finalmente qué ocurrió durante su reciente visita a un hospital de Florida. El creador de contenido explicó que sufrió una infección en la garganta que le provocó fiebre alta, aumento de la presión, adormecimiento de las manos y sensación de oídos tapados, después de varios días trabajando en los establos de su rancho sin utilizar protección.
La hospitalización de Bryan Batista había generado preocupación entre sus seguidores luego de que el influencer compartiera imágenes desde urgencias sin explicar inicialmente qué le había sucedido. Ahora, el propio creador reveló que el problema no estuvo relacionado con el golpe de un toro, como muchos habían pensado.
Según explicó en Facebook, comenzó a presentar una infección en la garganta que llegó acompañada de síntomas que nunca antes había experimentado. “Me subió mucho la fiebre y la presión, se me dormían las manos y los oídos tupidos”, relató al recordar el episodio.
Batista vinculó el padecimiento con las labores que realiza diariamente en su propiedad. El influencer explicó que acostumbraba limpiar los establos sin mascarilla, guantes u otro tipo de protección, mientras estaba expuesto al aserrín mezclado con excremento de caballo.
“Poco a poco respirándolo… dio producto de la infección”, afirmó al explicar lo que, según los médicos, habría desencadenado el problema.
Días antes, el cubano había publicado una fotografía desde el hospital acompañada por el mensaje “La mamá siempre está”. La imagen provocó numerosas reacciones y especulaciones entre sus seguidores, especialmente porque recientemente había sufrido un incidente con un toro.
Bryan Batista es un influencer cubano radicado en Florida que ha ganado popularidad mostrando en redes sociales su vida cotidiana, su trabajo con animales y la experiencia de vivir en el campo. Su contenido gira especialmente alrededor de la vida rural y las actividades de su rancho.
En junio de 2026 dio un nuevo giro a su vida al abandonar Miami y mudarse a una propiedad de 5.2 acres en Sarasota, donde comenzó una nueva etapa rodeado de caballos, vacas y aves de corral.
“Me acabo de mudar a un rancho de 5.2 acres para convertirme en un vaquero de verdad. La aventura empieza ahora”, anunció entonces.
Su reciente experiencia médica se convirtió así en otra lección de esa vida que decidió mostrar públicamente. El propio Batista asumió el episodio con humor y lo calificó como “una cosa más para aprender de la vida del rancho”, mientras sus seguidores le recomendaron extremar las medidas de protección durante las labores con animales.
Fuentes: CubaNoticias360 - Cuballama