El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el gobierno cubano estaría interesado en alcanzar algún tipo de entendimiento con Washington, en medio de reportes sobre contactos indirectos entre figuras vinculadas al poder en la isla y representantes estadounidenses.
Durante un acto celebrado en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que La Habana estaría “desesperada” por llegar a un acuerdo con su administración. Según Trump, el tema podría recibir mayor atención en las próximas semanas, una vez que la agenda internacional de la Casa Blanca se estabilice.
“Cuba quiere llegar a un trato de forma desesperada. Tendremos que esperar un par de semanas, pero veremos qué sucede”, señaló el presidente durante el evento, realizado para reconocer el campeonato obtenido en 2025 por el club Inter Miami CF, equipo donde milita el astro argentino Lionel Messi.
Las declaraciones del mandatario llegan en un momento de fuertes tensiones internacionales, marcado por la atención que Washington ha puesto en el conflicto en Medio Oriente, particularmente tras la ofensiva militar contra Irán iniciada recientemente por Estados Unidos junto a su aliado Israel.
Trump sugirió que ese escenario ha concentrado gran parte de los esfuerzos de su administración, aunque dejó entrever que la situación en Cuba podría pasar a ocupar un lugar más visible en la agenda política de Washington.
En días recientes, el presidente también comentó en una entrevista que un eventual colapso del sistema político cubano sería “la guinda del pastel”, aunque reconoció que actualmente existen otros asuntos de política exterior que demandan prioridad.
Mientras tanto, reportes publicados por medios estadounidenses como Axios y Miami Herald han señalado la existencia de contactos entre funcionarios de Estados Unidos y personas cercanas a la cúpula del poder en La Habana.
Entre los nombres mencionados en esas informaciones aparece el secretario de Estado Marco Rubio y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exgobernante cubano Raúl Castro.
Según esos reportes, las conversaciones no constituirían negociaciones formales, sino intercambios preliminares en los que se habrían discutido posibles reformas económicas graduales dentro de la isla, así como la eventual reducción progresiva de algunas sanciones estadounidenses.
Por ahora, ninguna de las partes ha confirmado oficialmente la existencia de un proceso de diálogo estructurado. Sin embargo, las versiones publicadas han reactivado el debate sobre el futuro político y económico de Cuba, un país que atraviesa una profunda crisis marcada por escasez, inflación y un creciente descontento social.
Para muchos analistas, cualquier movimiento diplomático entre Washington y La Habana podría tener repercusiones importantes tanto para el régimen cubano como para la comunidad cubana dentro y fuera de la isla.
Fuente: El Debate
Iberia alerta sobre posibles cambios en sus vuelos a Cuba por la crisis de combustible
Hace 18 horas