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Testimonio de un cubano que sobrevivió a la explosión: Me salvé porque había salido a tomar agua

Redacción de CubitaNOW

Sociedad, Cuba

Un cubano estuvo a punto de morir en la madrugada del 6 de agosto, tras la explosión de uno de los tanques en la Base de Supertanqueros de Matanzas.

Yunier Millares contó a la emisora local Radio26 que había logrado salvar su vida porque minutos antes de la explosión salió a beber agua.

"Yo creo que a mí me salvó la necesidad de tomar agua. Estaba allí desde la 7 de la noche del día 5 de agosto y minutos antes del siniestro, fui a hidratarme un poco. Cuando comencé a beber, miro y veo una candela enorme y eché a correr con todas mis fuerzas", recuerda.

El joven explicó que junto a él también estaba su tío Jesús, de 64 años, y quien durante casi cuatro décadas fue bombero, y su primo Reinier.

Jesús lleva tiempo retirado y su pasión por el oficio lo llevó a la zona industrial tan pronto supo del incendio. "Su pericia ayudó a salvar a su hijo , a quien le gritó ¡corre, corre!, en cuanto sintió el colapso del tanque 51. Eran las 5.20 de la madrugada del día 6", rememora Yunier.

"Fui yo quien llamé a mi tío para ponerlo al tanto de lo sucedido. Él y mi primo, que es hoy bombero voluntario, enseguida se incorporaron a las labores para tratar de apagar el fuego. Yo sí no tengo la experiencia de ellos. Me fui allí a dar lo mío", explicó.

Una vez en el lugar, "sucedió lo que no queríamos. La jugada mala fueron los vientos. Cambió la trayectoria de la llamarada y explotó el tanque que se enfriaba con agua", dice.

Según contó, los tres sufrieron quemaduras leves producto de las altas temperaturas. "Estamos ya de alta".

Las historias de cubanos que se salvaron del incendio son sobrecogedoras. Este miércoles Manuel Tápanes Pérez, chofer de un carro cisterna de la empresa de lácteos de Matanzas, contó a la prensa oficialista que había sobrevido por segundos a la explosión del segundo tanque de combustible en la Base de Supertanqueros.

Según dice, recibió la llamada de su jefe una hora después del incendio que se produjo en el primero de los tanques de la zona Industrial de la ciudad luego de ser impactado por una descarga eléctrica.

Manuel estaba encargado de abastecer con agua a los bomberos que trabajaban en el área. Llegó al lugar alrededor de las nueve de la noche del viernes cinco de agosto y allí estuvo hasta cerca de las cinco de la mañana del sábado moviéndose a recargar la pipa cada vez que se vaciaba.

“A todos esos bomberos que intentaban enfriar el segundo tanque les di agua fresca para tomar y echarse por arriba, el vapor que había era horrible. Acabada el agua en la pipa retornaba hacia la base de bomberos en busca de más. En el retorno sentí el estruendo. Todo se iluminó, y con los muchachos dentro”, contó el pipero.

Cuando se sintió la explosión se encontraba a unos pocos minutos del lugar. "Ellos (los bomberos) estaban a 10 metros del segundo cuando ocurrió el estallido”, recuerda.