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'Sólo te disfruté 11 días': desgarrador testimonio de una madre cubana que perdió a su bebé

Redacción de CubitaNOW

Sociedad, Cuba

"Mi princesa, mamá jamás se olvidará de ti. Sólo te disfrute por 11 días desde una ventana de cristal, sin poder ni tocarte", dijo la madre cubana Roxy Periú en Facebook sobre la muerte de su bebé Emily en el Hospital Enrique Cabrera, en La Habana.

"Fueron los 11 días más felices de mi vida porque gracias a ti conocí el amor verdadero. Sé que desde el cielo ahora me cuidas, pero tranquila que desde el cielo verás como se hace justicia con esos ineptos que te hicieron daño".

"Mamá y papá te amaremos toda la vida, mi ángel", confesó.

Peiú contó su desgarradora historia al medio independiente CiberCuba. "A modo (de) comentario me dice que yo difícil que pariera, que debería ser cesárea, pero eso quienes lo decidían eran los ginecólogos de preparto porque la niña era muy grande y yo nunca había parido", dijo.

En la madrugada del 28 de octubre fue trasladada a la sala de preparto. Con escasa dilatación, sangramiento profuso, dolores y contracciones espaciadas, el personal médico intenta forzar el alumbramiento, señaló CiberCuba.

"Allí en preparto estuve sangrando más de lo normal, tenía muchos dolores, no podía estar sentada, estaba incómoda, y el sangrado no paraba, la sangre me chorreaba por las piernas. Sobre las 7:00 a.m. la doctora Claudia me rompe la fuente y estaba en siete [centímetros] de dilatación, pero dice que hasta que no llegara a 10 no podía parir. El sangrado fue aún peor, pero no, allí me tenían tirada en un asiento, no me querían reconocer más hasta la 1:00 p.m."

"Yo le empiezo a decir de que no aguantaba más, que ya yo tenía que parir… Cuando me reconoce me hace un torniquete y me ayuda a llegar a 10 [centímetros] de dilatación y le dice a la doctora Misuqui (sic) que yo podía parir. Enseguida gritan ¡parto! y me llevan para el salón de parto. Ahí es cuando empieza el sufrimiento".

"Yo pujaba lo más que podía. Me decían ‘aguántate las piernas y échalas para atrás’, y así lo hacía, pero aun así la doctora Misuqui decía que no podía salir. Lógico: la niña era muy grande, pero eso nunca lo tuvieron en cuenta. Vienen dos enfermeros y se me encaraman arriba en la barriga para hacer fuerza para que saliera la niña; me picaron cantidad, me desgarraron el cuello del útero, y por otro lado la doctora Misuqui seguía diciendo que no podía. Tuvo que venir el doctor Pablo y ayudarla. Hasta que lograron sacarla".

Emily nació a las 39 semanas de gestación con 4,200 gramos de peso y más de 50 cm de largo, dijo la madre a CiberCuba.

"Sí me sacaron a mi hija viva, pero estaba morada. Hubo que reanimarla porque no lloró. Sufrió traumatismo perinatal, le ocasionaron una parálisis braquial en el brazo derecho, de tanta fuerza que le hicieron a mi pequeña para sacarla".

"A mis familiares no se la querían enseñar, mi mamá les cayó atrás para poder verla, y solo le enseñaron su carita… Todos los días me decían un diagnóstico diferente de la niña, primero parálisis braquial, luego una bacteria en el estómago y le tenían suspendida la vía oral. Hizo una acidosis metabólica, la entubaron, trastorno en los electrolitos, dificultad respiratoria, la transfundieron dos veces, un hematoma en la suprarrenal derecha y el hígado inflamado".

El pasado 8 de noviembre la pequeña Emily murió. Medicina Legal dictaminó que fue por enfermedad, señaló la madre al medio independiente.

"Pero mi pregunta es ¿cuál enfermedad? Si mi hija estaba bien. Todos los ultrasonidos perfectos, yo jamás dejé de ir a una consulta. Simplemente que esos asesinos ginecólogos me la acabaron por dentro, y todo por no hacerme cesárea porque supuestamente no había recursos para hacerme cesárea, según me dijo una neonatóloga. La bacteria la coge en el salón de parto porque eso no lo limpian, falta de higiene, no hay de nada, yo quisiera saber qué hace el presidente con todas las donaciones", señaló la madre cubana a CiberCuba.

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