CubitaNOW
x

support@cubitanow.com

Madre de jóvenes detenidos por protesta pacífica en La Habana: “A mi hijo lo desmayaron de tantos golpes”

Redacción de CubitaNOW

Sociedad, America Latina, Cuba

La madre de Frank Artola y Hillary Gutiérrez lamentó la violencia con que agentes represores vestidos de civil agredieron a su hijo tras participar en las protestas pacíficas de la calle Línea y F, en el barrio habanero del Vedado, el pasado 1 de octubre, así como el sufrimiento que ha vivido por la detención de ambos jóvenes.

“Una, como madre, tiene aspiraciones con sus hijos: que logren ser mejores cada día, tratando de que vean la parte linda de la vida; la parte oscura nos corresponde asumirla como padres. Y, de momento, verlos envueltos en este calvario, me ha resultado desgarrador”, dijo Ibis Plasencia Torres al medio CubaNet.

Frank Artola y Hillary Gutiérrez, de 18 y 26 años, respectivamente, son hijos del actor cubano Frank Artola y su caso consternó a varios artistas del país, que no tardaron en condenar la golpiza.

“Francito ya regresaba a casa y, aprovechando la oscuridad de la noche, le cayeron encima cuatro hombres vestidos de civil. Yo no estaba en Cuba, regresé a los dos días desesperada por lo que estaba pasando, pero todos los vecinos que me han contado lo sucedido coinciden en el relato, que lo desmayaron de tantos golpes”, comentó la madre.

Ella contó que ha visitado a sus hijos en tres ocasiones en el centro de detenciones conocido como 100 y Aldabó, en La Habana, donde permanecen detenidos bajo medida cautelar de “prisión preventiva”, acusados de los presuntos delitos de “desorden público” y “desacato”.

La sanción contemplada por las leyes cubanas, en ambos casos, es la privación de libertad de tres meses a un año, o multa de 100 a 300 cuotas. “La primera vez que los vi apenas había pasado una semana de la detención. Hillary estaba bien, pero Francito estaba muy mal, apenas hablaba, me decía que le dolía mucho la cara, debía ser por los golpes”, dijo la madre, quien reside en Estados Unidos.

“También tenía muchas heridas en los pies pues lo arrastraron por el suelo unos 20 metros ese día de la detención”, agregó. Las visitas han durado apenas unos 10 minutos en cada caso y sin privacidad.

Por lo común, dos guardias los acompañan y vigilan todo lo que hablan. En el último encuentro con sus hijos, la pasada semana, Plasencia afirma que los vio mejor, pero evidentemente “coaccionados”. Al regresar a Cuba, perdió su trabajo en Estados Unidos, aunque asegura que “mis hijos están primero, ellos me necesitan”.

“Si ellos hubiesen cometido delito alguno yo no tendría vergüenza de estar pidiendo que los liberen; pero ellos son inocentes, manifestarse pacíficamente no es delito”, afirmó. Su hija, Hillary, es madre de una niña pequeña, de apenas seis años. 

Recomendado para ti: