La reactivación de la estación de bombeo Óscar Lucero, en Holguín, tras más de 60 días fuera de servicio, vuelve a poner sobre la mesa una realidad que el discurso oficial intenta simplificar: el deterioro sostenido de los servicios básicos en Cuba no puede explicarse únicamente como “vandalismo”.
Según informaciones divulgadas por el medio oficialista holguinero Radio Angulo, la paralización se debió al robo de unos 180 metros de cable fotovoltaico. Sin embargo, más allá del hecho delictivo, lo ocurrido evidencia un problema estructural mucho más profundo: infraestructuras vulnerables, falta de mantenimiento y una crisis económica que empuja a muchos a la supervivencia por vías ilegales.
Durante más de dos meses, los residentes de la zona vieron afectado el suministro de agua, un servicio ya de por sí inestable en gran parte del país. La solución, como es habitual, llegó tras la movilización de recursos limitados y el esfuerzo de trabajadores y vecinos, en un contexto donde cada reparación implica un costo elevado para un sistema colapsado.
El fenómeno no es aislado. Empresas estatales como la eléctrica y las telecomunicaciones han reportado un incremento de incidentes similares. En Holguín, la división territorial de Etecsa registró al menos 27 hechos de este tipo en lo que va de 2025, con pérdidas que superan el medio millón de pesos. A esto se suman casos como el robo de aceite de transformadores en Moa, que ha provocado interrupciones prolongadas del servicio eléctrico.
Desde el discurso oficial, estos hechos suelen atribuirse a la “indisciplina social” o incluso al embargo estadounidense. No obstante, esta narrativa omite factores clave: la precariedad de los salarios, la escasez de recursos básicos y la ausencia de condiciones mínimas para proteger infraestructuras críticas.
En provincias como Santiago de Cuba también se han reportado situaciones similares, con advertencias sobre los riesgos que implican estas acciones, tanto para la seguridad de las personas como para la ya debilitada red de servicios públicos.
Más que un problema de “vandalismo”, lo que se observa es el reflejo de una sociedad en crisis, donde el deterioro económico y la falta de perspectivas alimentan un círculo vicioso: infraestructuras desprotegidas, robos frecuentes y servicios cada vez más inestables.
Mientras el gobierno insiste en responsabilizar factores externos, la realidad cotidiana de los cubanos muestra otra cara: comunidades que dependen de soluciones improvisadas, trabajadores que intentan sostener sistemas obsoletos y ciudadanos que pagan las consecuencias de un modelo incapaz de garantizar lo esencial.
Madre de Moisés Legrá responsabiliza al Estado cubano tras 44 días de detención (Video)
Hace 2 horas
Nelda Castillo recibe homenaje en su casa por su legado y pasión al teatro cubano (Video)
Hace 1 día
Choque de embarcaciones en Miami Beach deja al padre fallecido y a su hijo herido (Video)
Hace 1 día
Marc Anthony y Nadia Ferreira anuncian que esperan una niña con un tierno gesto en redes
Hace 2 días