CubitaNOW
x

Cubita NOW

Carta de doctora cubana se viraliza en las redes sociales

Redacción de CubitaNOW

Sociedad, Ciencia y Salud, Cuba

Una carta escrita por una doctora cubana gana visibilidad por estos días en las redes sociales y comienza a hacerse viral.

Su mensaje sobre la difícil realidad del pueblo cubano hace que muchos se identifiquen con el escrito que asegura que “la vida en Cuba es un pesar de promesas vacías, de sueños rotos, de niños con hambre y con sueños que jamás se cumplen”.

Según refieren quienes comparten la misiva, fue una profesional de la salud de Ranchuelo, municipio de la provincia de Villa Clara, la que el pasado 17 de junio de 2022 la hizo pública.

“Y si me preguntan a mi.... Qué tal la vida en Cuba.... Ay amigo, la vida en Cuba no es como en las novelas o como dice nuestro presidente en las cumbres… La vida en Cuba es la madre que llora por no poder darle unos dulces a sus hijos porque supuestamente son lujos, tampoco una mochila bonita para la escuela porque cuesta tres veces su salario”, se lee en el texto.

Asimismo, agrega que la vida en la Isla “es montarse en la guagua apretada contra la puerta porque llegas tarde al trabajo y dentro de dos horas no pasa más nada, ojo todo esto siendo un profesional con años de estudio y sirviendo a un pueblo”.

“Ser médico en Cuba amigo... Que odisea más curiosa, te dicen que puedes estudiar gracias a la Revolución, sin embargo, las ojeras de tus ojos, el hambre que pasamos en la beca, la dedicación que ponemos a pesar las noches de apagones, los servicios que prestamos como estudiantes, pagan con creces lo que supuestamente la Revolución nos regala”, añade la conmovedora carta.

Según explica la doctora, en Cuba “ya no es necesario un máximo de puntos en calificaciones para ser médico, ya cualquiera (sin ofender) es médico porque el país los necesita para cubrir misiones médicas que les pagan a ellos los lujos, que el propio médico, que se aleja de su familia no se puede dar, además hace falta cubrir la inmensa cantidad de deserciones que ocurren en las misiones, médicos a sabiendas que se pasarán ocho años lejos de su tierra de su familia pero que ‘se sacrifican’ para en la distancia poder pagarles a sus familias la comida que con su salario no pueden tener, o sus medicamentos”.

“Ser médico joven en Cuba.... Que desgracia tan grande... Que dolor después de años de sacrificio ver que el que estudio contigo en la secundaria y no cogió carrera, fue más inteligente que tú... Ya tiene casa, medio de transporte familia y ciertas comodidades que en este país son lujos y prácticamente imposibles de tener. Sin embargo, nosotros nos levantamos cada día, aun viviendo bajo el techo de la familia, vamos a trabajar, hacemos 20 papeles y te piden 100 mentiras para cumplir indicadores y decir que todo está bien, tus jefes te machucan para ellos no perder el puesto de trabajo y los jefes de tus jefes ni hablar todo porque ellos tienen un poquito más de ventajas, y el que realmente le da la cara al paciente no vale nada”, lamenta.

Tras su extensa exposición, la mujer se pregunta “¿Qué hago? no quiero que mis hijos pasen mis necesidades. ¿Qué hago?, no tengo familia que me recargue el teléfono, que me compré ropa, canastilla o que al menos me dé una vuelta por los volcanes”, apunta.

Antes de finalizar, pasa la mirada por otro tema que molesta mucho al pueblo, sobre todo en semanas recientes cuando el asunto se ha vuelto mas serio: los apagones.

“Y hoy se va la corriente 10 horas, y mañana hay que abrir el consultorio temprano y ayudar a todo el que lo necesite y dar lo mejor de mí, pues yo escogí ser médico y ellos no escogen enfermarse... Pero yo no escogí mi presidente ni mucho menos nacer en este país hermoso solo para dirigentes y extranjeros que tienen la oportunidad de ver lo mejor, yo solo soy una profesional que cometió el error de estudiar y ahora no puede vivir de eso.... Y si me quejo... ¿Dónde? ¿quién escucha? ¿quién apoya? y si voy presa... No puede tener la familia que sueño. Dios ayúdame, dime qué hago... Dios dame fuerzas para resistir hasta que mis colegas, mi familia mis amigos despierten, hasta que TODA CUBA despierte de esta pesadilla”, concluyó.